La estación de Piedramorrera-Biscarrués en la lìnea Zuera Turuñana


El silencio reina en la línea de ferrocarril Zuera - Turuñana, fuera de servicio desde la década de los 70 del siglo pasado. Formaba parte del la línea internacional Zaragoza - Pau por Canfranc. Aquí está el conjunto de las instalaciones de la estación de Piedramorrera-Biscarrués, desde el paso a nivel hasta la estación, al fondo.


Junto al edificio de la estación se amontonaba en abril de 2018 un montón de pacas de paja. Tal vez habían oído noticias sobre una posible reapertura y acudieron al andén buscando un rápido transporte. Tal vez.


El almacén sin puertas se convierte en marco para el monte que hay al fondo, cuando la variante termina y se une a la línea de Huesca a Jaca. Al lado, unas viñas hablan de una nueva vocación empresarial en el territorio.


Desde el andén, la diferencia entre el estado actual (arriba) y el que ofrecía en 1986 (abajo), por ejemplo, es evidente. Aunque en aquel momento la ruina avanzaba, todavía conservaba los raíles de la línea.



La memoria de la línea Zuera Turuñana



Pasear por una línea de ferrocarril abandonada no parece muy atractivo. Alguna traviesa grisácea y llena de arrugas en una postura inverosímil, el escaso balasto que permanece en su sitio, la línea recta que se adivina pese a la ausencia del material... pero a la vez hay sorpresas como este  puente. Está en la línea Zuera-Turuñana, sobre el río Sotón, cerca de Gurrea de Gállego. Allí sigue en pie, como esperando esa ansiada reapertura de la línea Zaragoza-Pau por Canfranc.



En uno de los lados del puente están estas señales. Es difícil fotografiarlas en condiciones porque la maleza te impide colocarte en un buen punto para la instantánea. Se resisten a desaparecer, aliadas con el puente a la espera de recuperar el tráfico perdido en la década de los 70 del siglo pasado.


Más difícil lo tiene la señal que avisa sobre la cercanía de un paso a nivel sin barreras. Se adivina por la forma de la señal. Al otro lado del camino la cosa está peor. El árbol ha crecido justo delante de la señal, anulando su posibilidad de servicio. Ojo al tren.


Hasta las nubes parecen querer indicar el camino a ese ferrocarril que no llega, buscando el norte, como ya hicieran los romanos por aquí hace bastantes siglos. Me parece.

La FAPE alerta sobre el retroceso de la libertad de prensa en España


Hoy se ha celebrado el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Esta mañana, a las once, nos hemos concetrado en la Plaza de Navarra un grupo de periodistas oscenses. Hemos leído este comunicado y hemos guardado un minuto de silencio por los compañeros que han sido asesinados por su condición de periodistas.


La FAPE alerta sobre el retroceso de la libertad de prensa en España

La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) alerta del retroceso de la libertad de prensa en España, con especial incidencia en Cataluña,  donde se ha desarrollado un clima de hostilidad hacia periodistas de medios nacionales y catalanes a consecuencia del conflicto independentista.
Sectores radicales de independentistas y de ultraderecha han aprovechado la tensión que se vive en Cataluña para cometer actos vandálicos contra medios opuestos a sus tesis, vilipendiar e intimidar a los periodistas en las redes sociales,  agredir e insultar a los reporteros durante la cobertura de las manifestaciones a favor o en contra de la independencia que se han realizado en dicha comunidad autónoma.
Libertad de prensa y libertad de expresión van unidas porque para que la primera sea realmente efectiva es necesario que la segunda esté protegida, sobre todo en estos tiempos de proliferación de falsas noticias que buscan precisamente vaciar de contenido tales derechos para minar las bases de nuestra democracia mediante la desinformación y la injerencia en los procesos electorales.
Por otra parte, el mantenimiento de la llamada “ley mordaza” sigue castigando el ejercicio libre del periodismo. A lo largo de 2017,  varios periodistas y fotorreporteros han sido sancionados por la policía cuando estaban cumpliendo en espacios públicos su misión de garantizar el derecho de información de los ciudadanos.
La libertad de prensa también corre peligro cuando los periodistas están sometidos a contratos precarios, con salarios que impiden avanzar en un proyecto de vida o, mucho peor, cuando se les humilla con ofertas de empleo sin remuneración.
Los parados de larga duración, los autónomos y los falsos autónomos, los becarios y los practicantes aparecen como la parte más perjudicada por la durísima crisis que ha afectado a nuestra profesión en la última década, reflejada en la pérdida de 12.200 empleos, una destrucción de puestos de trabajo que no está cerrada.
La precariedad extiende el miedo a perder el empleo y reduce la capacidad de los periodistas para resistir las presiones. En definitiva, pierden libertad, independencia y credibilidad. Los editores y los directores de los medios están obligados a ser los primeros en defender a sus periodistas de las presiones.
La libertad de prensa y de expresión se degrada igualmente con la desigualdad salarial que sufren las periodistas y las barreras a su ascenso profesional, a las que hay que añadir las situaciones de acoso en el trabajo y por parte de las fuentes, además del difundido en las redes, que persigue silenciar su voz.
En otro de los planos negativos, los partidos políticos siguen sin tramitar definitivamente la reforma de RTVE para asegurar la pluralidad y la independencia en el ente. Una reforma que, por cierto, la FAPE demanda que se extienda a todas las cadenas públicas.
En el plano positivo, y salvo por las restricciones mencionadas, la libertad de prensa está arraigada en España, como lo demuestran las investigaciones periodísticas que han destapado varios casos de corrupción y de abusos de poder.
La FAPE, en el Día Mundial de la Libertad de Prensa,  que se celebra el 3 de mayo, plantea las siguientes demandas:
-A todos los responsables del acoso a los periodistas y a los medios en Cataluña, para que cesen la irresponsable campaña de intimidación con la que tratan de imponer sus ideas y situar como enemigos a aquellos que sostienen tesis contrarias.
-A los grupos parlamentarios, para que deroguen o reformen los artículos de la llamada “ley mordaza” que limitan el ejercicio libre del periodismo, sin respetar el derecho de información, pilar básico junto con la libertad de expresión de nuestra democracia.
-A los gobiernos, para que dejen trabajar libremente a los periodistas de los medios públicos, respetando su independencia de criterio para que puedan ofrecer una información de calidad en beneficio de los ciudadanos.  Y a los grupos parlamentarios, para que tramiten urgentemente la reforma de la ley de RTVE a fin de garantizar un servicio público plural que recupere la credibilidad entre los ciudadanos.
-A los responsables de los medios, para que tomen medidas contra la desigualdad  salarial entre hombres y mujeres, y contra los obstáculos que impiden la promoción profesional de las periodistas. Y para que actúen con inmediatez contra los casos de acoso a las periodistas en el trabajo, en las redes y por parte de las fuentes.
-A la sociedad, para que valore que una democracia es más fuerte cuantas menos trabas se  ponga a la libertad de prensa y al trabajo de los periodistas, sobre todo en una época de avalancha noticiosa que necesita más que nunca la visión de los informadores para distinguir  la verdad de la mentira.
-A los grupos parlamentarios, para que modifiquen la legislación a fin de que sea obligatoria la retribución a los becarios. La FAPE defiende que todo trabajo periodístico sea remunerado de forma digna. La precariedad salarial reduce el valor del periodismo como baluarte que es de la democracia.
-A los periodistas, para que defiendan su independencia con firmeza y apuesten por un periodismo ajeno a los poderes. También para que respeten el derecho de las personas a su propia intimidad e imagen y el principio de que toda persona es inocente mientras no se demuestre lo contrario. La información jamás debe de estar supeditada al morbo, al espectáculo y al ensañamiento. Y en los debates, los periodistas debemos contribuir a la convivencia, nunca a la radicalización.
En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, la FAPE expresa su reconocimiento al  sacrificado trabajo que están haciendo los periodistas iberoamericanos, en especial en aquellos países donde defender la libertad de prensa y asegurar el derecho de información de  los ciudadanos pone en riesgo sus vidas.
En 2017,  82 periodistas o miembros de los equipos informativos fueron asesinados en el mundo, 18 de ellos en países latinoamericanos, con México (13) a la cabeza, sin que los gobiernos hayan actuado con diligencia para esclarecer los crímenes. En ese sentido, la FAPE apoya y colabora en la campaña de la Federación Internacional de Periodistas contra la impunidad.

Una procesión sin concejales en 1881




La ausencia de concejales de Huesca en procesiones religiosas no es una noticia reciente, aunque nos pueda parecer a los de esta ciudad. El periódico El Movimiento, en su edición del 28 de septiembre de 1881, publicaba una noticia en torno a la ausencia de ediles en una procesión, en la «llamada de San Orencio». Según este diario oscense, solamente había acudido el alcalde. El Movimiento era el órgano del Partido Democrático-Progresista de Huesca.

Hierba con gabardina de hielo

Esta mañana, por Vadiello, había una zona de sombra barida por un viento helador. Está en la margen izquierda del Guatizalema, junto a la presa y el camino que discurre sobre ella. Había unos churros enormes de hielo, pero también estas hierbas envueltas en gabardina de hielo. No sé si habrán acertado con la prenda de abrigo.

El Turbón, blanco y gélido

Hace unos días subí con Ana a la ermita de la Virgen de las Rocas, en Güell. Había nevado el día anterior y el paisaje estaba más espectacular de lo habitual. Entre las imágenes más destacadas figuraba la inmensa mole del Turbón, blanca y gélida, preparada para albergar cualquier leyenda que se nos ocurra. Solamente hacía falta un poco de imaginación. Impresionante.

Un libro sobre Canfranc con el ferrocarril como protagonista


Portada del libro
«El Canfranc. Historia de un tren de leyenda. Los trenes del ferrocarril internacional, desde sus orígenes hasta la actualidad» es la última obra publicada por Alfonso Marco, historiador aragonés especialista en asuntos ferroviarios. El libro, editado por Doce Robles, ha sido presentado esta semana en Huesca.

El autor busca con este trabajo  colocar en los títulos de crédito al ferrocarril como uno de los protagonistas principales de la película. Pero no se queda aquí, porque, como se indica en la «Introducción y propósito», «sin trenes, el Canfranc no tendría sentido pero al mismo tiempo tiene una dimensión que trasciende lo ferroviario». El objetico de la publicación es divulgativo, haciendo amable la lectura al aficionado y añadiendo unos apéndices al final, para el sector más interesado en el mundo ferroviario.

Este es un libro sobre el ferrocarril, pero no sólo sobre el ferrocarril. Igual que hubo personajes en busca de un autor, hay locomotoras de vapor, diésel o eléctricas, vagones, departamentos… que han buscado a alguien que los colocara sobre la vía en la historia de un mito. Canfranc es más que un paisaje, aunque lo sea mucho, más que una demanda para todos los aragoneses, más que un ambiente para novelar o historiar. Alfonso Marco ha cogido el testigo de esta reivindicación y ha plasmado su trabajo de muchos años en este libro.

Aunque sea un mundo a baja velocidad, con la oscuridad de la duda permanente o las recientes noticias que permiten ver la luz al final de túnel, «El Canfranc. Historia de un tren de leyenda» aporta calor a la caldera de esta comunicación férrea, últimamente actualidad por las obras de mejora en la línea y ahora por este libro.