Hace unos años


En el verano de 1988, los accidentes de montaña eran considerados una plaga.  El 18 julio, aniversario de la inauguración del ferrocarril de Canfranc, se demandaba su reapertura. En octubre comenzaban las obras de la variante norte del puerto de Monrepós.  El 14 diciembre, hubo una huelga general. Al día siguiente se informaba de que el paro había bajado de las 10.000 personas en la provincia. Eso sí, en vez de euros, había pesetas. Debe ser lo único que ha cambiado.

Belleza y sencillez



Esta flor sorprende por su belleza. La planta en la que ha nacido no es espectacular, de grandes hojas de un verde sugestivo. Son lanceoladas, de un verde normal y corriente y escasa altura. Pero de repente, sin que haya alguna norma establecida -hay años que no sale ninguna flor- nos sorprende con una como la que vemos. El lirio y las gotas de agua pueden relajarnos unos segundos... que buena falta hace con la que esta cayendo.


Un curioso rincón de Radiquero


Parte posterior del molino, junto a la fuente

El molino de aceite y la fuente componen un interesante rincón de Radiquero. En el caso del primer edificio, la colocación de sus elementos pétreos en el exterior ha compuesto una curiosa muestra de escultura al aire libre. Muelas y depósitos informan desde su silencio sobre la mecánica de un trabajo necesario para obtener el aceite, oro líquido de nuestra cocina.

Una muela sirve ahora como mesa

Merche Pérez deja el periodismo diario

De izquierda a derecha, Merche  Pérez, Macu Hervás y el que suscribe, en 1992
Este blog no está pensado para realizar semblanzas personales, pero siempre hay excepciones. Merche Pérez ha dejado la redacción del Heraldo de Aragón en Huesca. esta primavera. Con ella se cierra un capítulo del periodismo en la ciudad. Merche era el último referente que un periodista podía tener a la hora de conocer la actualidad de este territorio.
Aparte de la formación académica, el desarrollo diario del periodismo supone conocer, al máximo detalle, la vida del entorno del medio en el que se trabaja. La experiencia personal juega un papel importante. Mientras se va acumulando, es bueno prestar atención a los que están en la trinchera con anterioridad. Pero, aunque se tenga experiencia y un mínimo conocimiento, es preciso observar siempre a los demás periodistas. Se trata de ver cómo plantean sus informaciones y analizar, comparar y concluir si se aprende algo de esa otra persona que escribe en un periódico o habla en la radio, por ejemplo.
Merche Pérez era una referencia por su planteamiento ante la información. Su trabajo refleja honradez, demuestra su inmersión en la sociedad oscense en la que vive con intensidad lo bueno y lo malo. Merche sufre con el que lo pasa mal y disfruta con el que triunfa o acierta. Siempre plasmando en su trabajo lo que ve y conoce para que oyentes o lectores se informen adecuadamente y, bien conocedores de lo que sucede, tengan su opinión. Es algo aparentemente sencillo, pero no es habitual. Hay que tener habilidad. Y Merche Pérez la tiene.

De crisis y aprendizajes


Billetes españoles de diferentes momentos en el siglo XX


Estos días se celebra el vigésimo aniversario de la Expo de Sevilla de 1992. Un gran evento. Recuerdo que tuve oportunidad de acudir a la capital andaluza por asuntos de trabajo. La primera fui en tren y pude ver, en el trayecto entre Zaragoza y Madrid, cómo casi todas las vigas de los puentes de la autovía que se construía entonces llevaban la marca oscense de Alvisa.
La primera visita fue para las fechas de la inauguración. Se daban los últimos toques y abundaban máquinas y operarios. Buena parte de la maquinaria pequeña era de Humsa. También había grúas de Luna. El segundo viaje, por avión, permitió ver el parque de bomberos del aeropuerto de Jerez: los vehículos llevaban el sello de Saval Kronemburg. Por citas los ejemplos más llamativos.
Para los “fatos”, aquello era algo más que una casualidad. Era la consecuencia de la fuerza de nuestra industria. Una industria tan potente –por lo que se ha visto- que en los años posteriores fue desapareciendo hasta dejarnos en la casi absoluta orfandad manufacturera. Un chasco, sin duda.
Luego vino el euro y los funcionarios (públicos y privados) de la capital oscense vieron que el “cafelito” de la mañana pasaba de 100 a 166 pesetas por la sencilla razón de que una moneda de cien pesetas tenía un tamaño parecido al del euro. Lógica matemática. Me lo contaba mi amigo Pedro esta mañana: la crisis empezó con el 92 y el euro.
Ahora se reclama una reindustrialización de la ciudad. Hemos tenido veinte años para darnos cuenta de que marchábamos cuesta abajo y sin frenos. Solamente medraron los del ladrillo, aumentado el perímetro de la ciudad por donde les vino en gana. Bueno, esto es algo que se ha producido periódicamente. Sorprende que no aprendamos de los errores.

Un Sender joven y apasionado

El incidente se desarrolló en el entorno de los Porches

Los periodistas de Huesca crearon en 1921 una asociación de carácter provincial “para cuidar un poco de ellos mismos, de sus necesidades, de sus anhelos”, según escribía Manuel Casanova en El Diario de Huesca el 30 de noviembre de ese año. Organizaron diferentes actividades para recaudar fondos con los que hacer frente a sus proyectos. El presidente fue Ricardo del Arco y José María Lacasa, el secretario. Acudieron al año siguiente, junto a representantes de otras asociaciones a la creación, en Santander, de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España. En total, había delegaciones de 14 provincias.
Esta integración entre profesionales no impidió que el carácter de alguno de ellos se mantuviera en su esquema personal, independientemente de esta fraternal asociación. Así, Ramón J. Sender, redactor de La Tierra, no tuvo inconveniente en agredir en plena calle a Manuel Casanova, periodista que dirigiño El Diario de Huesca y el Heraldo de Aragón, porque este último se refirió al escritor de Chalamera como “estos jóvenes escritores que no tienen sino pelos en la cabeza”. Lo esperó en los Porches y cuando Casanova llegaba desde el Coso lo abofeteó y tiró al suelo. La hermana de Casanova gritó entonces “¡Auxilio, que matan a mi hermano!”. Llegó la policía, puso orden y durante varios días, Casanova y Sender llevaron escolta policial para que la cosa no acabara en duelo.
Este último lo recuerda en el artículo “Aclaración cómico-patética” de su “Solanar y Lucernario aragonés”. Luego se hicieron amigos y Sender abogó por Casanova, a petición de éste, cuando en Madrid fue detenido durante la guerra civil.
Puede que el incidente fuera antes de la asociación y ocurriera en 1921, porque el 7 de enero de 1922, otro destacado periodista oscense, José María Lacasa, publicó un artículo titulado “¿Qué le han traído a usted los Reyes Magos?” en La Tierra. Con humor, este periodista oscense repartía regalos entre nombres destacados de la sociedad local. A Sender le correspondía “el libro El solitario de Yuste y un libro de chascarrillos”. A Casanova, “un estuche con dos pistolas para duelo y el reglamento del marqués de Cabriaña”. Esta información la incluye Jesús Vived en su libro “Ramón J. Sender. Sus primeros escritos (1916-1924)”. Genio y figura.