Los daños de las tormentas se repiten

El Isuela en el mediodía del sábado, día 20


Las fuertes tormentas que descargaron sobre la provincia el pasadon fin de semana fueron realmente espectaculares. La cantidad de agua caída en el tiempo que lo hizo generó un incremento de los caudales en ríos y barrancos que salieron de su cauce en muchos casos, Afortunadamente, aunque hubo daños materiales, no los hubo personales.
En Huesca el agua fue espectáculo para los oscenses que, a modo de romería, pasearon junto al río para ver la crecida e inmortalizarla con sus máquinas de fotos o video. Hubo problemas en el puente de las Miguelas, los caminos rurales, la comunicación en la salida hacia Almudévar o el río Sotón. Debe ser lo habitual.
Una crónica de El Diario de Huesca de 26 septiembre 1900 habla de una gran tormenta que descargó sobre Huesca. El puente del Isuela, que era entonces de  construcción medieval, quedó prácticamente cubierto por el agua y los arrastres en dos de sus ojos y casi en el central, más alto. Los caminos rurales del entorno sufrieron serios daños. Se suspendió el servicio  entre Huesca y Almudévar porque quedó cortada la carretera y el agua que bajaba por el Sotón rompió los pretiles del puente de la carretera de Jaca. Vamos, como el pasado fin de semana prácticamente.

El horizonte está en el año 2024


Autovía mudéjar a la altura de Igriés


En esta tierra no debemos tener memoria y nos soliviantamos al escuchar algo que consideramos perjudicial, pese a que nos lo habían anunciado con anticipación. No hay fondos en 2013 para las obras de las autovías en obras: A-21, 22 y 23. No hay derecho, gritamos. Pero resulta que la ministra de Fomento, Ana Pastor, informó en el Senado el 14 de marzo pasado que “en el horizonte de 2024 su departamento va a realizar actuaciones en la red de gran capacidad de Aragón consistentes en la construcción de 388 kilómetros de nuevas autovías con una inversión de 2.254 millones de euros y 27 km de aumento de carriles en autovías en servicio con una inversión de 25 millones de euros”. Quedan doce años hasta esa fecha. También incluía en este paquete, entre otras obras, “la A-2 entre Alfajarín y Fraga”. No sé qué pensarán las concesionarias de autopistas.
La ministra de Fomento también se comprometía “con la mejora del Eje Pirenaico”, con la Travesía Central de los Pirineos anunciando una ayuda de 5 millones de euros, “que permitirá la realización de los estudios necesarios”. Los ferrocarriles también tenían su apartado. Así, explicó que en “la Red Convencional se va a trabajar con el objetivo de renovar el trayecto a Canfranc e implantar en 221 km el Asfa digital y además, hay actuaciones en marcha para suprimir 84 pasos a nivel”. Habrá que suponer que con el horizonte del 2024 también. Los entrecomillados pertenecen a la nota de prensa que Fomento emitió tras la comparecencia. Qué suerte tienen en Madrid con la abundancia de paciencia que atesoramos los aragoneses.

Somos pocos y no hacemos mucho ruido


La carretera N-230 de Lérida al Valle de Arán discurre entre las provincias de Lérida y Huesca


En Aragón somos pocos y hablamos castellano. Bueno, se hablan más lenguas pero la de Cervantes es común para todos los aragoneses. Cumplimos con las obligaciones presupuestarias para disminuir el déficit, somos poco dados a grandes dispendios, no alborotamos excesivamente y no utilizamos “español” como descalificación. Pero parece ser que no es suficiente.
El gobierno central nos premia con una disminución mayor que la media nacional en la partida dedicada a inversiones para 2013. Huesca y Teruel están en el furgón de cola de las provincias españolas en esta materia. Seguramente, si aplican la inversión por habitante, a poco que pongan, siempre saldrán cantidades elevadas dada la despoblación de ambos territorios aragoneses. Pero la ordenación territorial busca organizar el espacio para que todos podamos vivir con dignidad en nuestra tierra.
Reabrir el ferrocarril internacional de Canfranc, acabar con los planes de regadíos o culminar unas autovías que mejoran el enlace Mediterráneo Cantábrico al norte  del Ebro, por lo visto, deben ser asuntos de poca envergadura que no merecen la atención del gobierno de Madrid. Mientras escribía estas líneas surge otra respuesta de traca. Ahora resulta que desdoblar la N-II entre Zaragoza y Fraga es competencia desleal con las autopistas. ¿Y el tramo que hace tiempo es autovía? Luego, que la gente se queja.

Miedo a la marcha de Cataluña

Cataluña tiene su sitio en mi idea de España. Es el contrapeso al centralismo madrileño. Su análisis crítico beneficia a territorios como el aragonés que solamente con su tradición histórica no tendría suficiente para superar la fuerza del centro (geográfico). Si finalmente sus habitantes decidieran dejar esta nación, sería algo a respetar si se realiza de forma racional y dialogada. Pero me preocupa la simple posibilidad de que Cataluña dejara de ser España. Espero que se solucione con una medida intermedia que no lleve al extremo de colocar límites donde creo que no los hay.
En Huesca, media provincia vive social y económicamente en torno a Cataluña. La carretera que sube de Lérida al valle de Arán circula alternadamente por ambas provincias. Bastantes oscenses dependen de Cataluña para su atención sanitaria, educativa o de protección civil por cuestiones de cercanía geográfica, pero también de relación construida a lo largo de los tiempos.
El sector agro-ganadero en Huesca y Lérida no entiende de límites administrativos en buena parte del territorio. No se pueden poner fronteras a la voluntad de las personas. Un ejemplo gráfico de que no hay límites, sino transición, es la lengua. El castellano y el catalán no se unen en el límite administrativo de las dos provincias. Hay toda una transición desde formas castellanas y aragonesas en el territorio hasta llegar al catalán que se habla en Cataluña.
No hace falta aludir a tiempos pasados, porque lo que nos jugamos es el futuro. Reconozco que nadie debe formar parte de una nación si no lo desea, pero entre la unidad y la ruptura total hay muchas fórmulas para lograr una convivencia satisfactoria. Supongo que si Cataluña tomara esta iniciativa, el País Vasco iría detrás.
Mi deseo de la permanencia catalana en el conjunto del país tiene un origen bastante egoísta. Sin este contrapunto, España pasaría a ser finalmente la Castilla que siempre quiso ser, anulando cualquier desviación de la ortodoxia madrileña para evitar que se repitiera el abandono de un territorio. La unificación que se intentó tantas veces sin éxito a lo largo de nuestra historia tendría ahora la ventaja de no contar con los alumnos más díscolos de la clase. Sería más fácil. Da miedo pensar en la marcha de Cataluña, aunque la Europa de los mercados tendría una solución para solventar cualquier problema y seguir dominando el territorio ibérico.
Esto de las dos Españas que se ha venido manejando desde hace tiempo tiene, entiendo, una lectura diferente en estos momentos. Las dos Españas, ahora, son Madrid y el resto. Me parece.

Sercué



Iglesia de Sercué con los Sestrales como telón de fondo

Sercué es una población del Sobrarbe que figuraba en los censos como deshabitado. Ha sufrido el clásico proceso de despoblación que ha protagonizado la provincia de Huesca, y especialmente el Pirineo. Pero ahora, hay más viviendas construidas y habitables que las que tenía cuando estaba habitado continuamente. Me lo comentaban en el bar de Fanlo, tras haber recorrido el sendero que lleva a Sercués dede la HU-631. El lugar donde está ubicado, cerca del Cañón de Añisclo y con los Sestrales como telón de fondo, le han hecho atractivo. La iglesia, muy sencilla, es un edificio románico. Por aquí anduvo San Úrbez y protagonizó uno de sus milagros más conocidos: el ganado que cuidaba entró en un campo, pero solamente se comió las malas hierbas y respetó el trigo.

Transporte de madera por el Guatizalema

Valle de Nocito

El transporte de madera desde el Pirineo a la tierra llana tuvo en los ríos su principal vía de comunicación. Cuando apenas había caminos y los medios de transporte tenían poca capacidad, llevar los troncos, bien sueltos bien en navatas, era el método habitual para las largas distancias.
Se ha recuperado con carácter festivo este método de transporte en el Cinca o el Gállego y hay noticias de la actividad económica que se generaba en torno a esta actividad cuando el camión y el asfalto o el ferrocarril no eran ni siquiera sueños. En ríos de menos entidad también se planteó el asunto. En el caso del Guatizalema, se hablaba de encauzar el río entre Nocito y Almunia del Romeral para “facilitar la extracción de maderas de los bosques que pueblan la sierra de Guara, Nocito y Valle de Serrablo”. En una publicación de 1859-1861 se escribió que con este fin “se concedió en 1856 la canalización del Guatizalema desde el pueblo de Nocito hasta mas debajo de la almunia de Romeral por ocho años y al peaje de 7’40 reales por cada madero, quedando después las obras a cargo de la provincia”.
La obra no se llevó a cabo. El dato figura en la página 181 de  la “Memoria sobre los productos de la Agricultura española reunidos en la Exposición general de 1857, presentada al excelentísimo señor ministro de Fomento por la junta directiva de aquel concurso”, impreso en la Imprenta Nacional de Madrid, en 1859-1861.