Gatos observadores


El gato posa porque se lo ha indicado la dueña

En un paseo por Aragüés del Puerto lució en la puerta que hay junto al bar de la plaza este ejemplar de gato. Intenté varias veces que posara para la posteridad, pero fue la intervención de la dueña la que permitió inmortalizar al bicho en cuestión. Un ejemplar muy bonito.


El gato observa con un ojo abierto y otro medio cerrado las evoluciones del fotógrafo

Este otro gato estaba en Lastiesas Altas, un lugar atractivo como pocos pese a lo escaso de su volumen. El animal estaba tranquilament tomando la fresca sobre un sillón de mimbre en el pórtico de la iglesia de esta localidad. No estaba muy contento con el visitante y siguió atento sus movimientos hasta que se cansó y siguió dormitando. 

San Martín del Sas, en Cornudella de Baliera



Iglesia de San Martín del Sas
 Había un antiguo municipio en el Alto Aragón que se llamaba Cornudella de Baliera. Actualmente pertenece al de Arén. Pasada esta última localidad en dirección al norte, en la N-239, hay un desvío que indica Cornudella. Lo tomamos. Estamos en la Ribagorza aragonesa más nororiental. No hay ninguna población que se llame así. Cornudella agrupaba a varias decenas de pequeñas aldeas y viviendas aisladas entre la sierra de Sis y el río Noguera Ribagorzana.
Una de estas aldeas es San Martín, cerca de El Sas. Atesora entre su breve caserío una ermita románica que enlaza con un primitivo monasterio que allí hubo en los albores de la Ribagorza. Manuel Iglesias Costa, en su libro “Arquitectura Románica” (1988), relata que hay documentos, fechados entre los años 874 y el 971, que mencionan a una comunidad religiosa establecida en San Martín. Más tarde, sus propiedades pasaron al dominio del monasterio de Santa María de Alaón, en Sopeira.
La iglesia de San Martín es un pequeño edificio, con ábside semicircular orientado al Este, puerta de acceso al Sur y espadaña en el muro de los pies. Iglesia Costa escribe que “se trata en suma de una pequeña construcción popular y elemental en nada destacable, de no tener delante unos antecedentes históricos tan lejanos y unas técnicas parecidas a las más primitivas de cuantas llevamos aquí analizadas”. Entre ellas indicaba San Aventín de Bonansa o la iglesia de Obis.
¿Qué misión tuvo este convento? Carlos Barrull Perna, en un artículo sobre Arén y el valle de Soperún entre los siglos VIII y IX , publicado en el número 4 de la revista Ripacurtia (2006), explica que “dentro del monaquismo pirenaico que en este territorio organiza Alaón encontramos otros centros cenobíticos de menor importancia que organizan diversos valles”. Entre ellos cita “San Martín del Sas (874) para el Valle de Soperuny”. Antonio Durán Gudiol, en sus estudios sobre este fenómeno en la parte occidental de la provincia lo llamó "monacocracia".


El transporte de madera por el Gállego


Recreación de una almadía por el Gállego. Plumilla de Alvira Banzo


Durante mucho tiempo, el método más habitual para el transporte de la madera desde los bosques del Pirineo hasta la tierra llana era utilizar la fuerza del agua en los ríos. Tras bajarlos por los barrancos hasta un cauce importante, se armaban las almadías o navatas, plataformas de troncos sobre las que descendían sus conductores, los navateros o almadieros.
El recuerdo de este transporte por el río Cinca ha permanecido vivo por el testimonio de los últimos navateros, las fotografías, documentos, la actividad realizada hasta hace relativamente poco tiempo y su festiva recuperación. Los camiones y los embalses acabaron con el transporte de troncos por los ríos desde las montañas hasta la tierra llana.
En el río Gállego esa memoria, aunque se haya recuperado con carácter festivo-reivindicativo, se diluyó en el tiempo con más rapidez, tal vez porque discurriera por aquí un camino importante en las comunicaciones de Zaragoza con Francia, lo que podría haber facilitado antes que en otros lugares el transporte por carretera de los troncos. Además, desde 1892 hay en servicio una línea ferroviaria entre Jaca y Huesca que supondría una competencia difícil de mantener para los almadieros. Finalmente, aquí también se levantó una presa, la de La Peña, que impidió continuar con esta actividad. Su construcción es anterior a las del Cinca y se situó en los primeros años del siglo XX. Este año 1913 se cumple el centenario de la conclusión de las obras.

Una foto ahora imposible


Una navata por el Entremón (publicada en 1928)

Esta fotografía figura en el ejemplar de abril de 1928 del Boletín de la Real Sociedad Geográfica (tomo LXVIII). Está firmada por Francisco Hermández Pacheco, un destacado científico extremeño, naturalista y geólogo. El ejemplar se puede ver en la págima web "Biblioteca Virtual de Prensa Histórica". Representa a una navata bajando por el desfiladero del Entremón, tramo del río Cinca que discurre entre Mediano y Ligüerre de Cinca. Esta foto, ahora, es imposible. El agua almacenada en el embalse de El Grado llega hasta estos parajes y el nivel de la navata estaría ahora bastante por debajo del nivel del embalse. Una foto ahora imposible.

Centenario del embalse de La Peña



Embalse de La Peña


Este año se cumple el primer centenario de la inauguración oficial del embalse de La Peña. Regula aguas del Gállego y fue una iniciativa de los regantes de la zona baja de este río. La presa presenta varios elementos destacados técnicamente, lo que la convierte en una destacada obra de ingeniería. La masa de agua está junto a las localidades de Santa María, Yeste y Triste, así como la de un nuevo núcleo de La Peña, junto a la estación del ferrocarril Ayerbe-Jaca. Las obras habían comenzado en 1904.

Supuso la primera inundación de un núcleo habitado, La Peña, algo que se repetiría en obras posteriores de regulación en ríos altoaragoneses. Socialmente también tuvo interés por las iniciativas en materia asistencial y educativa que se pusieron en marcha. El ingeniero Severino Bello tuvo bastante que ver en estas cuestiones paralelas a las obras en sí.

La inauguración, desarrollada el 24 de julio de 1913, tuvo su punto de fricción Zaragoza-Huesca porque no fue invitado oficialmente al acto el presidente de la Diputación provincial oscense, entonces Manuel Batalla. El caso es que no asistió a la inauguración en protesta por el desaire. Presidió los actos el ministro de Fomento Rafael Gasset. Acabó su parlamento, según informó El Diario de Huesca al día siguiente, “con una oración de tonos vehementes y fogosos en favor de su política de reorganización y recogimiento interior y del desarrollo de las obras hidráulicas”.

Cuando se planteó este proyecto, se barajaron dos posibles embalses, uno más grande y otro más pequeño. El primero de ellos hubiera supuesto contar con caudales para la provincia de Huesca. El segundo, el que se llevó a cabo, atendía las necesidades de los riegos del Bajo Gállego exclusivamente. En sucesivas entradas iremos comentando algunas cuestiones relacionadas con este paraje y las obras.

El puente metálico sobre el embalse es una de las obras más "populares" del complejo de La Peña


Los danzantes de Apiés en 1888



Danzantes de Apiés (Foto publicada en Diario del Altoaragón el 10/08/2012)


El diario oscense La Crónica publicaba en su ejemplar del 20 de abril de 1888 que los danzantes de Apiés, a través de su mayoral, iban a pedir permiso al Ayutamiento de Huesca para actuar el día 9 de mayo en la ermita de Loreto, con motivo de la romería de los siete lugares. Querían “ejecutar unos nuevos y escogidos dances”. El gacetillero en cuestión anunciaba su intención de ir a verlos.

Lo hizo. El ejemplar del 9 de mayo de ese mismo diario daba cuenta de la popular romería. Fue muy concurrida y “abundaban las tiendas de comestibles, cafés y expendedurías de golosinas de toda especie”.

Asistieron los danzantes de Apiés y, en una era vecina a la ermita, ejecutaron “una porción de dances jugando las espadas y los palos”. El caso es que “sus variados ejercicios han agradado mucho a la multitud de personas que los han presenciado”. La animación, como se explicaba en la crónica, se alargó a todo lo largo de una jornada romera muy tradicional en el entorno de Huesca y que, en 1888, tuvo como protagonistas destacados a los danzantes de Apiés y sus nuevos dances.

Embalse de Montearagón

Embalse de Montearagón (4/2/2013)

Esta es la imagen que ofrecía el embalse de Montearagón a primera hora de la tarde de hoy, 4 de febrero. La lámina sube. He comparado la fotografía con una de 2009 y hay más agua, aunque el aspecto es que falta todavía para que se llene del todo. Hay que suponer que este invierno, con tanta precipitación en forma de lluvia o nieve ayudará. Luego, una vez hechas las pruebas para ver cómo responde la presa ante semejante masa de agua, solamente faltará hacer las obras para poder utilizarla. Desde la cota 540 debe salir una tubería para suministrar agua de boca a Huesca y otra para consolidar el riego del entorno. Hala pues, como decimos habitualmente por estas latitudes.

La Candelera en Barbastro


Pasado el puente sobre el Vero


Desde la estación de autobuses


















La feria de la Candelera en Barbastro tiene ya cinco siglos de historia y, por lo visto esta mañana en la ciudad del Vero, está en plena vigencia. El despliegue de casi trescientos puestos por todo el centro de la ciudad ha permitido disfrutar a miles de personas de una oferta comercial excepcional. Además, como me indicaba en el Coso el alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela, esta jornada es de convivencia y reunión para las gentes de la comarca y de las comarcas más cercanas, con las que hay relaciones comerciales y personales desde siempre. Las gentes de la montaña, indicaba, bajaban en una jornada como la de hoy, para comprar elementos relacionados con su trabajo agrícola o crías de cerdo y era un día de encuentro entre locales y foráneos. Compras, relaciones personales... Una jornada memorable.
Este año, con esos cinco siglos a cuestas, la feria de la Candelera ha tenido en la calle al comercio local que ha salido para ofrecer a pie de acera lo que tienen en sus establecimientos, con precios de feria, según rezaba un cartel que lucía en sus puertas. Han venido artesanos agroalimentarios de buena parte del Alto Aragón y de otras comunidades españolas, puestos textiles, de regalos, adornos, se hah repartido caretas y candelas -como es tradicional- y se han podido comprar dulces de las monjas clarisas capuchinas.
Los alumnos de tercero de ESO han plantado sus puestos con una variada oferta que buscaba, supongo, recaudar dinero para un futuro viaje de estudios. Asociaciones y colectivos han estado presentes en otros puntos del centro. Prácticamente toda la sociedad barbastrense ha estado en la calle dando cuenta de su apuesta por la ciudad. La respuesta ha estado a tono con la oferta y desde primera hora de la mañana, aquello era un hervidero de gente que, a veces, hasta agobiaba a los menos sufridores. Un ejemplo, sin duda.