Perro de hielo


Este perro de hielo estaba sobre un banco en la zona de juegos que hay junto al puente del Paco, en Sallent de Gállego. Poco a poco lo iba iluminando el sol, por lo que cabía pensar en un incierto futuro. Había llegado así de formal hasta el mediodía del jueves, 21. Enfrente, una madre columpiaba a su hija. No se sabe quien disfrutaba más, si la columpiada o la columpiante. Junto a sus risas, un par de perros alborataban lo que querían, yendo y viniendo por una zona de umbría llena de nieve. El río aportaba, también, su propio sonido, y entre esta sinfonía improvisada, el perro de hielo guardaba silencio. Tal vez supiera que le quedaba poco tiempo y le impresionaba esa situación. Tal vez.

Solvencia = decencia + tiempo



Esta mañana hemos disfrutado de uno de esos lujos que suele traer a Huesca el Congreso de Periodismo Digital. Iñaki Gabilondo ha protagonizado la actividad previa a la clausura en una entrevista que ha mantenido con Ignacio Escolar. Nos ha dado la fórmula para realizar un buen trabajo periodístico: solvencia = decencia + tiempo. Ha explicado, también, que el político se ha apoderado del sonido de la vida. Ha puesto como ejemplo de esto el 11-M.
Ha destacado que es preciso poner el rumbo en dirección al ser humano, porque nos hemos ido al quinto pino en el análisis de la realidad. Ha hablado de la complejidad actual de la información. Escolar ha comentado que esa complejidad puede venir bien para que no se conozca la actualidad si no interesa y que estas situaciones llevan al lenguaje de la propaganda.
A primera hora de la mañana se ha hablado de tuiter. Pedro de Alzaga ha afirmado que tuiter es un enermo teletipo de la sociedad, pero que como con cualquier fuente de información es preciso verificar. En otra ponencia, José Cervera ha hablado del periodismo postindustrial. Partía de la base del fin de la rotativa y las grandes máquinas para confeccionar el producto final. Ha recordado que antes de esas grandes industrias había pequeños talleres. Este sería uno de los posibles escenarios de futuro. Más tarde, Giannina Segrini ha hablado del periodismo de datos y ha explicado los grandes equipos informáticos que hacen falta para recoger y cruzar los datos que luego analiza en su trabajo. La especialización y la búsqueda de los huecos que se observan en la actualidad parecen posibles nichos de trabajo, como se dice ahora. Balance positivo para un congreso siempre instructivo.

Congreso de periodismo digital de Huesca



Ya son catorce los años que Huesca alberga un lujo de cita. Hoy, primer jornada de las dos en las que se desarrolla su apretado programa. El Congreso de Periodismo Digital sirve para analizar la situación de la profesión periodística en nuestro país, superando el análisis de lo exclusivamente digital. Cada año, además, incorporando voces de Latinoamérica que siempre son muy enriquecedoras.
Este trabajo no puede distinguir entre soportes, sino entre trabajos bien hechos o mal hechos. Este año se habla bastante de la marca que puede poner en su trabajo el buen periodista y que puede suponerle el éxito en una posible iniciativa en la red.
Los medios convencionales estrechan sus márgenes de acción porque están más pendientes de la cuenta de resultados que de la calidad del producto. Las nuevas tecnologías multiplican las posibilidades laborales de las personas que se dedican a informar. Que todo esto se analice en Huesca permite a los de la periferia acceder a una información muy interesante y, generalmente, muy bien presentada en las ponencias del Congreso.
Hay una cuestión que se repite. El futuro de la profesión pasa por el trabajo bien hecho y la independencias económica. Casi nada. Para ello, según se ha puesto de manifiesto en algunas de las intervenciones, es preciso tener unos objetivos claros, adquirir relevancia, tener credibilidad, sintonia con lo que se hace y visibilidad en la red. Para el que lo explica porque lo ha puesto en práctica está claro, pero tiene su miga.
El producto final requiere que el periodista esté motivado, que conozca sosbre el terreno lo que sucede y que su discurso posterior esté bien construido. Es preciso dejar un tiempo a la reflexión. Bru Rovira ha afirmado que actualmente la sociedad es incapaz del silencio y de pararse a pensar. Ha recordado el texto de un chiste de El Roto: me entero al instante y lo olvido en un minuto.
Esta estructura para plantearse la crónica es muy semejante a la que indicado en una ponencia posterior Alberto Salcedo. Plantearse un buen tema con relevancia social, informarse sobre el mismo, trabajo de campo paciente, con un compromiso personal, escuchando a la gente son una idea preconcebida. Bueno, una buena primera jornada, como siempre interesante y con algo para aprender

El embalse de El Grado en Ligüerre de Cinca


El embalse de El Grado desde Ligüerre de Cinca


Unas entradas atrás en este blog, encontramos una en la que hay una fotografía de una navata descendiendo por el barranco del Entremón, en el Cinca. Es una foto imposible ahora porque ese espacio es la cola del embalse de El Grado y está bajo el agua, aparte de que con el embalse de Mediano ya no es posible esa actividad. Una obra hidráulica como la que genera este descomunal depósito de agua modifica el paisaje de una manera total. Al fondo se ve aquí ese barranco, por el que saldrían los navateros tras pasar, probablemente, el momento más difícil del viaje al Ebro. Supongo que repondrían fuerzas en Ligüerre de Cinca, desde donde está hecha esta foto.

Cuando Isaac Peral estudió el suministro eléctrico a Huesca


La plana oscense desde la conducción de agua a la vieja central eléctrica junto a la Trinidad

Isaac Peral es uno de los ingenieros españoles más importantes del siglo XIX. Inventor de un “torpedero sumergible”, presentó proyectos a sus superiores militares en 1885. El asunto llegó al Ministerio de Marina y allí fue rechazado. Dedicado posteriormente a la ingeniería eléctrica, falleció en 1895.
En 1892, según informaba El Diario de Huesca, Isaac Peral había instalado en Madrid un “centro industrial y de consultas electrotécnicas. El alumbrado público, se añadía en la información, era uno de sus campos de trabajo. El diario anunciaba que “vendrá probablemente a Huesca en uno de los próximos días a fin de estudiar la posibilidad de un negocio relacionado con las conveniencias de los servicios públicos municipales”. Esto se publicada el 26 de septiembre de 1892.
Pocos días después, el 30 de ese mismo mes, se anunciaba su llegada en el tren correo procedente de Madrid. El viaje tenía un objetivo “puramente científico”. Se trataba de analizar la posibilidad de aprovechar unos saltos de agua para producir electricidad. S indicaba que se había desplazado a Bolea y que, al día siguiente, iba a visitar el salto del molino de Almunia del Romeral. Luego viajaría a otros lugares de provincias cercanas con el mismo objetivo.
El 3 de octubre se informaba de su estancia en Bolea, una vez concluido su periplo por el entorno oscense. El señor Peral, se explicaba en El Diario de Huesca,  “tomó en Bolea los datos indispensables para estudiar e informar si un salto de agua del ex-convento de la Trinidad podrá aprovecharse ventajosamente para una instalación de luz eléctrica en Huesca”.
Para completar y matizar esta información el citado diario incluyó una carta de José María Lasaosa, uno de los promotores del proyecto, en su ejemplar del 3 de octubre de 1892. En Bolea, explicaba, examinó “las condiciones que el terreno y el caudal de agua tenían para la instalación de máquinas eléctricas. El bastante detenido estudio que el Sr. Peral hizo del asunto y confiando salvar relativos inconvenientes que se presentaron en principio, dio por resultado, que, según opinión suya, reúne ‘El Salto de la Trinidad’, las condiciones apetecidas y que puede instalarse el motor hidráulico”.
Finalmente, para lograr estos objetivos, José María Lasaosa, anunciaba que “con objeto de que el vecindario oscense tenga conocimiento de todo por lo mucho que pueda interesarle, el que firma este remitido, plenamente autorizado por el Sr. Peral, y de acuerdo con él y demás personas interesadas en que el proyecto sea un hecho, cree conveniente anunciar examinar las condiciones que el terreno y el caudal de agua tenían para la instalación de máquinas eléctricas.
El bastante detenido estudio que el Sr. Peral hizo del asunto y confiando salvar relativos inconvenientes que se presentaron en principio, dio por resultado, que, según opinión suya, reúne ‘El Salto de la Trinidad’, las condiciones apetecidas y que puede instalarse el motor hidráulico”.
Pocos días después, el 8 de octubre de 1892, se informaba de que operarios de la empresa “La Electricista Oscense” estaban colocando las palomillas de hierro para instalar luego el tendido eléctrico para atender la demanda de particulares. La empresa había adquirido “una potente y hermosa máquina de vapor, de fuerza normal de sesenta caballos, y el correspondiente dinamo para producir y distribuir fluido eléctrico que podrá subvenir al servicio de 600 focos incandescentes de 16 bujías cada uno. En “La Electricista Oscense” se esperaba entrar en servicio en el mes de noviembre.
Se insistía en la propuesta de José María Lasaosa para crear una sociedad comanditaria que suministrara electricidad “con motor hidráulico, utilizando el salto del molino del ex-convento de la Trinidad de Bolea; y además, se habla del pensamiento de creación de alguna otra análoga empresa para el suministro de luz eléctrica, aprovechándose caudales de aguade la Almunia del Romeral y del ‘Molináz’ de Ayerbe”. No era la primera iniciativa para llevar la luz a las calles y casas de Huesca.
La hidroelectricidad llegó a capital oscense desde la central que hay aguas abajo de Anzánigo, en el Gállego. Fueron los tiempos de  “la Hidro”, como se conocía a la empresa Hidroeléctrica de Huesca, promovida entre otros por Manuel Bescós y Severino Bello. Pero el viejo molino de Bolea fue transformado en central hidroeléctrica para llevar la luz a la factoría de Villamayor en la cercana Plasencia. Eso fue en los años 40 de la pasada centuria, según me contó un vecino de Bolea junto a la ermita de la Trinidad.


Azud de la central de la Hidroeléctrica de Huesca en el Gállego


El Pirineo en una mañana de sol



Desde la carretera de Arcusa, con Latorrecilla al fondo y tras ella, las cimas del Pirineo sobrarbés
 La carretera que sube desde Colungo y llave hasta Aínsa por Arcusa tiene numerosos atractivos naturales. Las nevadas de este invierno han añadido un plus al perfil que acompaña al viajero cuando llega a la zona del cruce con Olsón y el entorno del santuario de Santa María de Lanuez. El 27 de febrero esta era una de las posibles imágenes.

Orquídeas perseverantes



Orquídeas el 1 marzo 2013
 Esta planta es la joya de la casa. La orquídea en cuestión lleva con nosotros dos años. La brillantez inicial se vio amortiguada por un momento de ramas desnudas que parecía anunciar lo peor. Solamente fue un momento de descanso. Este invierno ha vuelto por sus fueros. Aquí está la prueba.

Una Escuela Obrera en las obras del embalse de La Peña


Escuela para 50 párvulos y Enfermería para 6 camas.
Colección “Pantano de La Peña”. Fototipia de Hauser y Menet, Madrid.
Legado Montaner. Fototeca de la Diputación Provincial de Huesca

El embalse de La Peña almacena aguas del río Gállego. La presa se levanta en un estrecho que hace el valle del río en el término de Santa María de la Peña. Esta obra hidráulica fue realizada en las primeras décadas del siglo pasado, congregando durante varios años a muchos obreros que, en ocasiones, viajaron con sus familias, estableciéndose a pie de obra mientras duraron los trabajos. Estas labores comenzaron en 1904 y acabaron diez años más tarde. El primer llenado se efectuó en 1913.
Severino Bello fue el ingeniero director. Había nacido en Madrid en 1866. Terminó la carrera de Ingeniero de Caminos en 1889, siendo destinado a Huesca. En 1903 fue nombrado director de las obras del embalse de La Peña, cargo en el que trabajó a lo largo de todo el proceso de construcción de la presa, siendo también responsable de las variantes de la carretera y el ferrocarril. A lo largo de ese tiempo puso en marcha diversas iniciativas en materia de acción social que publicó en varios números de la Revista de Obras Públicas. Entre ellas figuró la creación de una Escuela Obrera.