El mirador del Saso, en Loporzano


Desde el camino al mirador del Saso

Hay un sencillo sendero que comienza en Loporzano y en dos kilómetros y medio nos sitúa en un privilegiado observatorio de las sierras exteriores del Prepirineo oscense. Se denomina el mirador del Saso. Tomaremos el sendero una vez superado Loporzano, en dirección a Sasa. Está al otro lado de la carretera. Un cartel informa de que es el sendero R-8 al Lavadero y el mirador del Saso. Vamos ganando altura en los primeros minutos del recorrido, entre campos, árboles y el sonido de los pájaros.
Llegaremos a una pista y podremos ir al lavadero o seguir al mirador. El primero es una sencilla construcción rectangular, alimentado por una fuente que hay allí mismo y que el día de la visita no manaba agua. Queda como testigo de la dureza de algunos trabajos domésticos. Por aquí nos acercaríamos al Flumen. Si seguimos hacia el mirador, enseguida alcanzaremos la meseta y luego el camino es llano hasta el final. Es un tramo de una cabañera. Llegaremos tras un paseo de unos tres cuartos de hora.
La carrasca es la planta que más abunda en este saso. En menor medida hay enebros y bojes, además de sabinas, según se indica en un panel informativo que hay en el mirador. Esta masa forestal permite que no continúe la erosión en la meseta y llegue a desaparecer. Es un relieve que abunda en el Somontano oscense.
Estamos ya en el mirador. Hay un panel informativo y un banco, por si acaso. En el panel, a partir de una fotografía de todo el paisaje que tenemos enfrente, se informa de cada elemento de interés, sean del paisaje o las localidades de este entorno. El Abadiado es un espacio muy atractivo como paisaje y al final del invierno, tras tanta lluvia, rebosada de color. 
Tenemos casi enfrente el Salto de Roldán y, a un lado y otro, se ven las cimas más destacadas de las sierras exteriores del Prepirineo oscense: Gratal, Tiacuto, Águila, Mediodía, Matapaños, Guara o Cubilars. Las alturas oscilan entre los 2.000 metros de Guara y los 1.400 del Tiacuto. Vemos, de oeste a este, las localidades de Fornillos, Barluenga, Sasa del Abadiado, Castilsabás o Santa Eulalia la Mayor. Campos, carrascas, caminos y arbustos, sonidos de pájaros y algún motor de coche al fondo. Es igual, no desvirtúa esta satisfacción. El del Saso es un mirador excepcional. Me parece.

Solidaridad de ida y vuelta

Ayerbe

El mundo rural vive en un continuo atentado contra sus posibilidades de desarrollo. En la provincia de Huesca son muy pocas las localidades que superan los mil habitantes. En sus 202 municipios, con unos 700 núcleos habitados, abundan las aldeas de mínima y envejecida población. Hay en cambio poblaciones que vuelven de un pasado oscuro con gentes que buscan una alternativa a la vida urbana, pero siempre en un número pequeño. Ahora, con la aparente búsqueda de una mejor atención a los escolares, se ha anunciado el cierre de los primeros cursos de la ESO que se impartían en distintas poblaciones de la provincia, debiendo acudir a las cabeceras comarcales, aumentando así los tiempos de viaje entre la población de origen y el centro educativo. Sus habitantes, unánimemente, lo rechazan.
Ayerbe es una localidad de la provincia de Huesca. Se encuentra entre Jaca y Huesca, al pie de las sierras exteriores del Prepirineo aragonés. Forma parte de la comarca de la Hoya de Huesca. Es la localidad más importante al norte de la capital con un mínimo de población y unos servicios básicos, muy básicos. Pero ahora, si Ayerbe dejara de prestar esos servicios, habría un desierto de 90 kilómetros entre Jaca y Huesca por la zona más occidental del Alto Aragón sin las atenciones que cualquier habitante del país merece, por ley y por dignidad.
Ayerbe, al acabar la década de los años 60 era una población privilegiada en materia de comunicaciones. Por aquí pasaba la línea internacional de ferrocarril de Canfranc y por el centro de la población pasaba la carretera Nacional 240 Tarragona San Sebastián. Pero, en 1970 cerró el ferrocarril internacional y la línea nacional vive desde entonces una continua agonía. Más tarde, con las transferencias, la única carretera de la provincia que perdió categoría, pasando de nacional a regional, fue la N-240 a su paso por Ayerbe y su entorno más próximo. El futuro se complicaba con el anuncio de un embalse cerca del municipio para regular caudales del río Gállego. La presa, por ahora, ni se ha hecho ni se ha desestimado, aunque su licitación es anunciada periódicamente. Pero estas obras, a los afectados, nunca les suponen beneficios. Eso siempre se produce aguas abajo, quedando aquí solamente las servidumbres. Siempre ha sido así.
Uno de los servicios que mantiene Ayerbe es el primer ciclo de Secundaria en su colegio. Así se evita que la población escolar de 11-13 años de su territorio de influencia tenga que bajar a Huesca para el primer ciclo de ESO. Aquí abundan los núcleos con muy poca población, separados por distancia considerables con accesos en muchos casos muy justos. Venir a la capital de la provincia hubiera supuesto un par de horas de viaje de ida y otras tantas de vuelta para algunos alumnos y alumnas.
Ahora se anuncia que, buscando la mejora de la calidad, se elimina ese servicio básico y quienes estudien 1º y 2º de Secundaria deberán bajar a Huesca. Parece ser que hay quien no tiene bastante con la despoblación llevada  a cabo hasta ahora a base de eliminar servicios en el mundo rural. Hay que insistir para convencer a la gente de que donde se vive mejor es en Zaragoza. Hay tranvía, aeropuerto con aviones, centros comerciales de todos los colores y todos los servicios que desee una persona. Claro que sí, es la capital de Aragón y una de las ciudades más importantes de España. Supone más de la mitad de toda la población de Aragón
Bueno, siempre quedan Jaca y Huesca al norte y al sur, pero con la que está cayendo son opciones difíciles de elegir. No viven su mejor momento. La tercera alternativa sería seguir donde se ha decidido estar y demandar servicios. Ahora que estamos en tiempos de tributación (aparte de tribulación) habrá que recordar que ante Hacienda somos todos iguales. Luego, el regreso de lo tributado, es otra cosa. En Ayerbe lo tienen claro y han decidido no solamente rechazar la supresión de 1º y 2º de la ESO, sino reclamar 3º y 4º para completar la Secundaria Obligatoria sin tener que venir a Huesca. Argumentan que la demanda futura de la población escolar de la zona lo permitiría.
Nuestra peculiaridad es vivir en un territorio muy extenso, en pequeños núcleos de población y muy distantes. Puesto que aquí somos solidarios con todo el mundo, habrá que reclamar que nos consideren peculiares y acepten nuestras soluciones porque nadie conoce mejor el territorio que quien lo habita. Me parece.

Roico, un vino artesano de Lupiñén


Bodegas Roico
 Cuando te hablan de una bodega de vino es fácil pensar en las grandes empresas del Somontano, con instalaciones de diseño y un movimiento espectacular de hectolitros de caldo. En este apartado de la transformación agraria cabe también el artesano que maneja una cantidad pequeña de producto, pero lo hace con mimo y logra un buen resultado, aunque todavía no tenga el certificado de una denominación de origen. Bueno, todo llegará.
Mientras, podremos disfrutar, por ejemplo, de los caldos que elaboran en Lupiñén los hermanos Hereza y que comercializan bajo la marca Roico, con original etiqueta de diseño.
De su pequeña factoría salen unos vinos muy interesantes por su relación calidad/precio. 
Esta bodega se encuentra incluida en la IGP "Ribera del Gállego-Cinco Villas". Produce tres variedades de vinos, dos tintos y uno rosado: tinto Roico, tinto 201 y rosado "RR”. Las etiquetas de las botellas son del diseñador Oscar Lamora. Por ahora van vendiendo su producción sin problemas, siendo varios restaurantes de la provincia y la venta a particulares su principal clientela. Enhorabuena, Miguel Ángel y familia.


Los puentes de La Peña


Puente que actualmente salva el embalse de La Peña

La importancia que ha tenido históricamente el entorno de La Peña en materia de comunicaciones puede quedar confirmada si tenemos en cuenta que bajo las aguas del embalse de ese nombre hay tres puentes. Dos son medievales –uno de ellos tal vez de origen romano- y el otro fue levantado en la recta final del siglo XIX. La comunicación entre ambas laderas del Gállego se realiza actualmente con un puente de hierro realizado con motivo de las obras de la presa que regula aguas de este río.
“La Peña es un núcleo surgido en tiempos medievales en el paso de la Gorgocha, junto a los puentes que desde tiempos antiguos servían para cruzar el Gállego”, ha escrito Ricardo Mur en un artículo sobre la ermita de Nuestra Señora del Puente de La Peña, publicado en la revista Comarca. Figuraba en el recorrido de la cabañera que bajaba de desde el valle de Canfranc, pasaba por Villanúa, Castiello, Jaca, Bernués, Anzánigo y tras superar La Peña se dirigía a la provincia de Zaragoza.