El árbol solitario


En la N-260, en el tramo entre Campo y Aínsa, hay un bar restaurante muy cerca del alto de Foradada. Se llama Lacort, nombre que tiene una arruinada aldea que hay muy cerca. Y en este entorno está el árbol solitario que protagoniza la foto. Al fondo, tierras de la Fueva y Sobrarbe. Estamos donde se unen esta comarca y la Ribagorza. Son espacios muy atractivos para visitas sin prisas.

El Gállego, un río eléctrico


 
Azud en eñ Gállego en dos momentos distintos

El Gállego es un río con una amplia nómina de usos para el riego y la producción de energía hidroeléctrica. Se detraen caudales para regar desde hace siglos y para producir electricidad desde los inicios del siglo XX.
Poco después de su nacimiento en el valle de Tena aparecen los embalses de Sallent, Lanuza y Búbal, y las centrales de Lanuza, Biescas I y Biescas II. Entre Biescas y Sabiñánigo, el río no tiene tomas, pero su régimen ya está influido por esos primeros usos.
En Sabiñánigo empieza un complejo de producción hidroeléctrica que llegará hasta la central de Carcavilla, aguas abajo del embalse de La Peña que, curiosamente, no tiene central. El listado empieza con embalse y central de Sabiñánigo, y sigue con Jabarrella, Javierrelatre, Anzánigo, la Hidro y Carcavilla.
Desde aquí la cola del embalse de Ardisa no hay usos importantes que detraigan caudales y de un tiempo a esta parte, en el entorno de los Mallos de Riglos han proliferado los deportes de aventura relacionados con el agua.
En Ardisa hay una presa que deriva caudales por el Canal del Gállego hacia el embalse de La Sotonera, donde comienza el Canal de Monegros, del sistema de Riegos del Alto Aragón. Parte de este caudal no llega a Sotonera porque se turbina en el salto de Valdespartera y vuelve al Gállego. Son los 15 m3/s concesionales para la central de Marracos. Aguas abajo, en torno a Ontinar del Salz, comienzan las detracciones de las acequias principales del Bajo Gállego: Camarera, Candevanía, Rabal y Urdán. Y el Gállego, finalmente, llega exhausto a Zaragoza, desembocando en el Ebro.



Tubería de una central hidroeléctrica en el Gállego

Crisis económicas y situaciones que se repiten



Viviendas de reciente construcción en Huesca

Como hay una alusión a las pesetas, está claro que este texto no es actual. Pero lo que dice parece de ahora mismo:
“Comprar un piso actualmente se ha puesto difícil o, casi, imposible. Probablemente la causa sea, como en casi todo, la crisis económica. Esa crisis que ha conseguido que los precios de las materias primas y de los productos acabados sean cada día más altos, subida que, sin embargo, no se nota tanto en los salarios. Y a esto hay que unir las dificultades –provocadas por la misma causa-, cada vez mayores, que hay que superar para que una entidad crediticia suelte unas cuantas pesetas que hagan posible al comprador la adquisición de su vivienda: la que más le guste o la que se acerca más a sus posibilidades, teniendo que abonar, además de los millones que le cueste el pisito, una importante cantidad en concepto de interés… …Y esta situación es cada día más notoria. De hecho, el sector de la producción que más ha notado los efectos de esa crisis de la que hablamos es el de la construcción, sector donde el índice de parados es más alto y donde la actividad ha recaído considerablemente”.
¿De cuándo es? Rosa Paz Macazaga lo firmó en Nueva España el 26 de junio de 1980.

La Peña, el recrecimiento que no se realizó

El agua de Gállego cae por el aliviadero de la presa de La Peña

Este año se cumple el centenario de la puesta en servicio de la presa de La Peña, sobre el río Gállego. Cien años de beneficio para la tierra llana y cien años de perjuicio para la zona afectada. Curiosamente, hace unos cincuenta años, se planteó su recrecimiento. No se realizó, pero la espada de Damocles de una nueva pieza de regulación en este río de la comarca oscense no ha desaparecido.


Emigración forzada


La familia de patos en el estanque del paseo central

El estanque del paseo central del parque municipal Miguel Servet ha sido restaurado recientemente y luce como nuevo. Llama la atención la presencia de una familia de patos, animales que abundan en un estanque cercano, ya en la ampliación de este parque, pero no en este, en el que el protagonismo estaba en la vegetación. En la familia hay cuatro patos de poca edad por su tamaño. Estaba allí un operario afanado en limpiar unos arbustos y le pregunté por los nuevos inquilinos de este espacio municipal. Me comentó que la familia en cuestión había venido del cercano estanque huyendo de los gatos que, según comentaba, acaban con todas las crías de pato que pueden. Esperemos que esta nueva colonización tenga éxito.

Los más jóvenes de la familia


Ojos en el cogote


Buitre sobre la parroquial de Villobas


Mirando fotografías encontré este buitre sobre la torre de la parroquial de Villobas, en actitiud vigilante. Sus compañeros estaban cerca, en medio de una ruidosa juerga. El caso es que, cuanto más lo miro, más me parece que tiene la cabeza girada completamente, o es que tiene ojos en cogote. Una de dos.


El Canal de la Hoya, o el lamento continuo

Los de Huesca solamente se interesan por el agua cuando baja mucha por las Miguelas

El canal de la Hoya de Huesca era, hasta hace unos años, nuestro guadiana informativo local. Aparecía cuando había elecciones y desparecía cuando se recogían las urnas. Era la eterna promesa que casi todos defendían. Pero cada día que pasa se aleja más. De hecho, estoy convencido que se aleja desde que se presentó el anteproyecto en 1986. El entonces presidente de la asociación promotora del canal, Jesús María Pérez Loriente, de las intervenciones de los responsables políticos no se desprendía una clara apuesta por la obra. El tiempo la he dado la razón, aunque él ya no pueda verlo porque falleció poco después de aquella fecha, el 16 de octubre de 1986. Ya no hay jornadas de estudio y análisis del proyecto y a las asambleas de la asociación acude cada vez menos gente. En la última, uno de los asistentes afirmó que en algún pueblo de la comarca de la Hoya no hay paro porque todos sus habitantes están jubilados. La defensa del canal es casi algo testimonial, aunque en el momento en que interesaba, se afirmaba que era un proyecto de desarrollo integral para toda la comarca oscense. Como me tocó informar de este asunto entre 1982 y 1997, anoto aquí una serie de referencias sobre lo ocurrido en ese tiempo. Desde 1998, se han producido más bien pocas novedades. Se ha ejecutado la presa de Montearagon, pero no ha entrado en servicio porque no ha concluido la prueba de carga necesaria para ello. Es lo más destacado.

Sobre información y sobre calidad


Palacio de Congresos de Huesca


Había escuchado en el Congreso de Periodismo Digital de Huesca que era importante estar presente en Internet. Los entendidos hablaban de visibilidad, palabra castellana que no era sustituida, cosa rara, por ningún vocablo en inglés. A base de escucharla, me afané en aplicarla. Perfil, grupos y página en Facebook, presencia en twiter, blog en blogger, en wordpress, adhesión a linkedin… Impresionante. Esto era visibilidad y lo demás tonterías
El caso es que la gestión de las cuentas y la observación de informaciones necesita tanto tiempo que disminuye el de la producción laboral propia. Eso sí, estando muy informado. Recordaba que hace años tuve un trabajo en el que tenía tantas reuniones diarias que luego no daba abasto para el trabajo propio. O la agudeza de la maquetación informática de las páginas en la prensa escrita que disminuía sensiblemente el tiempo para buscar la información. Editar y editar haciendo disminuir la profundidad de lo que se publicaba. Claro, que esto era en el siglo XX, el siglo pasado, hace un siglo.
Ahora todo es diferente porque estamos entretenidos gestionando  y gestionando información llegada de los lugares más dispares, sobre-informados,  acumulando seguidores, siguiendo a una tropa, aquí y allá… para llegar al final a la conclusión de siempre. La calidad del trabajo es una cualidad personal. Quien tenga calidad la plasmará en su trabajo sea cual sea el soporte. Pues tampoco es tanto adelanto. Bueno, tal vez se denomine con un nombre técnico en inglés. Veremos, que diría Miguel Ángel Aguilar.

Menos Google y más calle

Huesca

  
En la novela “Betibú”, de Claudia Piñeiro, hay dos personajes con un elemento común, ambos son periodistas, pero una diferencia abismal, uno está a punto de acogerse al retiro voluntario y el otro es un joven que empieza prácticamente su carrera laboral. La excesiva dependencia del segundo de las redes sociales a la hora de buscar o confirmar una información lleva al primero a pensar que “el pibe” necesita “menos Google y más calle”. Son dos perfiles bien diferentes en un mismo puesto de trabajo. Antes, la agenda de contactos telefónicos, el bar al que acudían según quiénes, un encuentro “casual”, el brujuleo callejero… Tiempo para buscar la información. Ahora, al parecer, lo importante es la visibilidad en las redes sociales. No obstante, como todas las fuentes son importantes, al final el "pibe" y el veterano trabajan juntos a las mil maravillas, enriqueciendo cada uno la noticia con su aportación personal. 
Por esta obsesión que hay en las nuevas generaciones con los canales tecnológicos para informarse, no deja de ser sorprendente el título de una entrada en una bitácora que divulgaba el grupo de 960 pixels en Facebook: “Ya no basta informar: Los periodistas tenemos que investigar e interpretar”. Lo afirmaba, según pude entender, una estudiante o una titulada por una universidad peruana. Bueno, si al final la gente joven llega a esta conclusión, habrá que consentir ese brujuleo virtual que se ha impuesto de un tiempo a esta parte. Al final, es lo de siempre: el trabajo bien hecho.