Cumplir 57 años y celebrarlo

Las mesas se completaron rápidamente
Este sábado, día 22, han concluido las "fiestas" de la generación de 57 de Huesca. La coincidencia del año de nacimiento y el cumpleaños que tocaba en 2014 sirvió de excusa para un grupo de personas: había que celebrarlo. De todas las actividades desarrolladas esta última ha sido memorable. Reunir en torno a la mesa a casi 300 personas para celebrar este hecho numérico-existencial tiene mérito. Compañía, buen menú bien servido y baile hasta el amamacer, copas, bailes y risas... todo organizado por quienes cumplen 57 años este 2014 es algo más que completo... es lo siguiente a completo
La mejor conclusión de todo esto es que hay un grupo de oscenses de 57 años capaces de embarcar a casi 300 personas en una celebración que pasó de una posible ocurrencia a una reunión bien agradable entre quienes, tal vez, hacía años que no tenían ninguna relación, pero que a lo largo de sus vidas han compartido muchos momentos, incluyendo el año de su nacimiento. Tiene mérito y debemos agradacerlo, al menos los que tenemos esa edad.

Un último saludo y a la mesa, que hay qie cenar

Huesca, qué se ha visto y qué se ve al llegar en tren

Estación de Huesca en 2014
¿Cuál ha sido y cuál es la primera imagen que recibe de Huesca la persona que llega en tren a Huesca. Actualmente  ocupa la imagen el edificio compuesto por la estación y el apartahotel. No siempre fue así. Desde 1864 y hasta el año 2000, más o menos, la imagen era más bucólica. La silueta de la Catedral coronando el conjunto (con y sin chapitel, según la época), edificios, las sierras exteriores del Prepirineo... Era distinto. Quede constancia con estas dos imágenes.  


Estación de Huesca antes de 1936 (Fragmento de una foto de Compairé. Fototeca de la DPH)

Llega la luz a Bara

Los postes de la luz forman parten del paisaje en Bara
Esta semana es actualidad que un satélite se ha posado en un asteroride. Me parece. La gente urbana no concibe la vida sin la última tecnología en su móvil y saber si alguien ha recibido o no un mensaje es algo polémico. Impresionante. Pero resulta que en un pequeño valle del Prepirineo, la noticia es que llega la luz.

Casi no quedan habitantes para celebrarlo. Al menos que lo puedan hacer de forma permanente. Estas pequeñas localidades de las sierras exteriores sufrieron la despoblación en la década de los 60 del siglo pasado. Casi no queda habitantes permannetes. Ahora abunda la segunda vivienda, el turismo rural y el deporte de aventura. Aventura ha sido vivir en estos pueblos a lo largo de los silgos, hasta que llegó un momento en que no aguantaron más el aumento de su distancia con la tierra llana y marcharon dejando atrás historias, sentimientos, trabajos y sufrimientos.

Ahora llega la luz. Bien venida sea. Esta semana se veían trabajadores de una empresa instalando el cableado en Bentué de Nocito, Used y Bara. Aquí se acaba el asfalto y la vida. La sierra de Guara es tan grande que puede acumular todo el silencio que queramos. Esta foto, por cierto, está hecha con un teléfono móvil, pero no la he podido enviar a nadie al hacerla porque aquí no había cobertura para estos artilugios, Si llega la luz, tal vez llegue un repetidor de señal. Qué más puede llegar. ¿La voz de unos niños?

De Rodellar a la ermita de la Virgen del Castillo

El paisaje es sugerente como muy pocos lo pueden ser
Hoy he repetido una excursión que hice en 2011, apta para todos los pùblicos y con unas imagenes espectaculares. Volvemos a Rodellar para visitar la ermita de la Virgen del Castillo y la aldea de Cheto. Hasta aquí hemos llegado por la carretera HU-341 desde Biarge y hasta esta población por la A-1230 (desde Abiego) o la A-1230 (desde Adahuesca).
Estamos ahora en el barrio de la Honguera, enfrente de la parroquial, al que se llega tras salvar un breve barranco por un camino de cemento. Desde aquí, siguiendo las señales informativas, nos dirigiremos a la ermita de la Virgen del Castillo. Es un edificio románico, capilla de un pequeño castro que dominaba un amplio espacio en las sierras exteriores del Pirineo, algo básico en tiempos altomedievales.
Recorremos un cómodo sendero a una altura considerable sobre el cauce del río Mascún, disfrutando de un paisaje atractivo como pocos. Los desvíos a tomar están señalizados. Vemos la ermita enseguida, colgada del espolón rocoso sobre el que se construyó, aunque tardamos en llegar porque es preciso rodear el barranco de la Virgen para cruzarlo por un lugar cómodo. Montoncitos de piedra ayudan a confirmar que vamos por el buen camino. El castillo y la iglesia que alcanzamos tras superar las últimas cuestas no están en la misma cima, se levantaron en la vertiente sur protegidos del viento y orientados al sol.
Ábside de la ermita de la Virgen del Castillo

Feria de Biescas, una cita obligada

Cordericos recién nacidos, en la Feria de Biescas
El penúltimo fin de semana del mes de octubre hay una cita ineludible en Biescas. Es su Feria de Otoño, un paseo por el mundo rural pirenaico. Es una ventana abierta a la actividad que se desarrolla en este macizo montañoso, a un lado y otro, con unos apartados muy apreciados por el público: Ganadería y Alimentación. Este año, como siempre, no defrauda. Conforme pasaban las horas de la primera jornada, centenares de visitantes se sumaban a los más madrugadores. Mañana, domingo, continúa. Hay que ir.

Farmacéuticos y botánicos en el Alto Aragón


Camino viejo de Fanlo a Cuello Arenas
La Botánica ha sido una disciplina ligada a la Farmacia. El investigador Vicente Martínez Tejero considera los finales del siglo XVIII como el momento más importante de la botánica en Aragón. Pero el ánimo investigador en el campo de la Botánica por parte de farmacéuticos se manruvo en las centurias siguientes. A finales del año pasado falleció José María Palacin Latorre, uno de los nombres más importantes en esta cuestión aportados por el Alto Aragón.
Una lista de boticarios preocupados por la Botánica en estas tierras podría comenzar con Juan Diego del Castillo López . Nació en Baraguás en 1744 y falleció en Méjico en 1793. Fue farmacéutico en Jaca y Almudévar. Boticario de la Armada, fue designado botánico de la expedición a la Nueva España[1]. 
Ignacio Seriola, fue nombrado boticario mayor del Hospital General y Militar de Jaca durante la guerra con Francia, a finales del siglo XVIII. Escribió un catálogo de plantas pirenaicas titulado Flora Pyrenaica. El manuscrito incluye “una introducción, una lista de 232 especies con su nombre popular y latino, lugares donde se hablan encontrado y referencia a algunas obras de botánica previas”[2].

El anuncio de la lluvia

Desde la antigua vía del ferrocarril entre Huesca y Alerre
Como este puente ha sido lluvioso, supongo que lo habitual hubiera sido colgar alguna foto de lluvia, charcos o nubes grises. Nos vamos un poco más atrás, cuando se gestaba el temporal, y vemos esta imagen, del sábado día 11 por la mañana, por el camimo natural de la antigua vía del tren entre Huesca y Alerre. A la derecha, Guara estaba ya tapada por las nubes. El Salto de Roldán aguantaba visible, pero por el cielo se empezaban a mover las nubes. Se barruntaba que algo de agua llegaría.Y así fue.

El cielo en una tarde de tormenta



Esta tarde, a las siete y media, había parado de llover y el cielo estaba así sobre Huesca. Pablo me ha llamado la atención sobre cómo se había puesto. La imagen ha pasado un poco por el photoshop más básico.

Hace unos años hubiera habido paisaje como fondo de alguna de estas fotos, pero el boom inmobiliario lo ocultó tras el ladrillo. Supongo que cuando hicieron la casa donde vivo yo a más de una persona le debió pasar lo mismo. Ahora supongo que tardará más la siguiente ocultación. Me parece.


Cuando las vías ya no soportan el paso del tren

Restos de los primeros metros de la linea de Huesca a Canfranc y Francia
En Huesca hay una especial sensibilidad hacia lo despoblado, lo deshabitado... Hay tantos lugares que han dejado de ser útiles al ser humano que puedes estar toda la vida recorriendo el Alto Aragón y no acabas de ver todos los pueblos, ermitas, molinos, castillos... que antaño fueron útiles a una sociedad en un momento y ahora o hace mucho tiempo dejaron de serlo.
También en las poblaciones habitadas hay elementos que han dejado de emplearse y en los que la vegetación avanza y recupera su espacio. Los primeros metros de la línea ferroviaria que iba a Canfranc desde Huesca llevan varios años fuera de uso, tras entrar en servicio una variante. Desaparecieron los pasos a nivel y nadie se acuerda de que por aquí pasaban los trenes que llevaban o bajaban pasajeros y mercancías entre la tierra llana y la montaña pirenaica. Incluso uno un tiempo entre 1928 y 1970 que pasaron expediciones a Francia. En mcuhos casos el transporte era de harina o cereall.
Este tramo de vía, entre la estación y el paso a nivel de Martínes de Velasco es uno de pocos recuerdos que quedan relacionados con el uso ferroviario que hacían las harineras que había en Huesca: Porta y Villamayor.

Construcciones relacionadas con el paso de a nivel de Martínez de Velasco
Al principìo, la explotación del ferrocarril suponía la intervención de numerosas personas en el trabajo cotidiano. Tenían su puesto de trabajo en los trenes, estaciones, almacenes, reparación y mantenimiento... o en la misma línea, fueran pasos a nivel o agujas para cambiar la vía por la que debía circular el tren en cuestión.

Cambio de agujas entre la estación y el paso a nivel de Martínez de Velasco
Así, en este entorno de Martínez de Velasco duerme este cambio de agujas, para facilitar la entrada o salida a las harineras. Empresas y trenes han desaparecido para siempre de aquí y solamente queda sitio para la nostalgia. Me parece.     

La prensa de vino de Chiriveta

Prensa de vino de Chiriveta en 1986 (izquierda) y 2014 (derecha)


La prensa de vino de Chiriveta, situada en la fachada derruida de una vivienda sigue su imparable deterioro. Esta semana lo he podido comparar. Aquí la vemos para comparar con su estado hace 28 años.
La primera vez que estuve en Chiriveta fue en febrero de 1986. Acompañaba a mi hermano Fernando cuando realizaba sus rincones del Altoaragón. Tomamos el desvío correspondiente en la carretera N-230, entre Viacamp y Puente de Montañana. Hacía mucho frío y el camino estaba helado. Íbamos con su flamante Simca 1200, circulando sobre la helada pista de tierra sin excesivos problemas.

Llegamos a Chiriveta y hablamos con el vecino que todavía vivía allí, tras la emigración del resto de sus habitantes un par de décadas antes. Hablamos del cercano castillo y su pelado entorno y fuimos a ver la circular torre. Lo malo fue a la vuelta. El termómetro había subido y el hielo de la pista se había convertido en barro. El 1200 dio muestras de su condición de híbrido entre coche y todo terreno. Salió airoso, eso sí, con dos ruedas sobre la hierba de la cuneta y las otras dos evolucionando sobre el barro. Una aventura.

La ermita del está en un paraje espectacular, con el congosto de Montrebei como telón de fondo

Ahora el acceso está asfaltado y en Chiriveta hay luz y agua. Pero la escasez de su población sigue igual que hace 28 años. El pueblo y el castillo eran los elementos conocidos de esta localidad en aquella excursión del 86. Hoy se puede completar el recorrido con un paseo hasta la ermita de Nuestra Señora del Congostm restaurada harña unos 20 años. El camino para ir al castillo y la ermita está señalizado, es muy interesante y al final el paseo deja gratificado al senderista, aunque la imagen física de Chiriveta muestra la realidad de tantos pueblos aragoneses, sobre todo del Pirineo. Una lástima.
El castillo, entre las cortadas tajadas por el Noguera Ribagorzana, visto desde Chiriveta

 

El inicio de la línea Huesca Jaca entre 1893 y 2007

Inicio de la línea de Canfranc, casi en la estación de Huesca, ahora fuera de servicio
El otro día tuve oportunidad de pasar por el viejo paso a nivel que había al lado del silo del SENPA en Huesca. Con las harineras cerradas y la variante en servicio, este tramo ha quedado fuera del tráfico. Por aquí, desde 1893 hasta 2007, circulaban los trenes que iban desde Zaragoza a Jaca, o viceversa. Si entraban en Huesca, reculaban para salir y si bajaban y debían entrar en la capital oscense, reculaban pasado el cruce para entrar dando la espalda a la ciudad. Ahora, esta maniobra se evita con la variante y con el hecho de que los trenes tienen puestos de conducción en ambos extremos del convoy. El abandonado tramo tiene como tarea ver el AVE diario y los escasos tamagochi que por aquí circulan. Eso sí, vamos de extremo a extremo.

Solamente una higuera hace compañía a la vieja casa junto al paso a nivel

Peripecias de unos restos reales entre Montearagón y San Pedro el Viejo

Castillo de Montearagón
Ahora que está de actualidad en Huesca el rey Ramiro II, el Monje, he encontrado un artículo que escribí sobre su hermano, Alfonso I, el Batallador, y que publiqué hace unos años. Vamos allá. 
Poco podían pensar los miembros de la comisión de Monumentos históricos y artísticos de la provincia que su iniciativa de trasladar los restos del rey Alfonso I, el infante don Fernando y una infanta niña desconocida desde Montearagón a una iglesia de Huesca tardara en culminarse 75 años. Todo comenzó con la Desamortización, que dejó en 1843 en manos de particulares el castillo abadía de Montearagón. Tuvo su momento más importante, al depositar los citados restos en una capilla del claustro de San Pedro el Viejo. Terminó en 1920, cuando se decide construir sepulcros para dos de los restos trasladados y convertir la capilla de San Bartolomé, en San Pedro el Viejo, “en un verdadero Panteón Real”.
La comisión de Monumentos históricos y artísticos de la provincia de Huesca editó en 1845 una sencilla publicación que recogía el traslado de los restos del rey Alfonso I el Batallador, el infante don Fernando y una infanta niña desconocida desde la cripta de la iglesia de Montearagón a los claustros de San Pedro el Viejo. Se confeccionó en la Imprenta de la viuda de Larumbe y el texto recoge el origen de la iniciativa, el traslado provisional a la iglesia de San Vicente el Real en 1843 y la solemne ceremonia, celebrada el 29 de junio de 1845, para su depósito definitivo donde todavía permanecen hoy.“La Diputación arqueológica de la provincia”, comienza la narración, se había marcado como objetivo el salvar los restos del rey Alfonso el Batallador, el infante don Fernando y una princesa niña “cuyo nombre se ha perdido en la oscuridad de los tiempos”.

 
Publicación con la ceremonia fúnebre en memoria de Alfonso I


Pineta, la Balle Berde



Valle de Pineta desde el parador nacional

Miraba datos sobre la ermita de la Virgen de Pineta y consulté el libro de Roque Alberto Faci sobre el culto mariano en Aragón escrito el año 1792. Llamaba al paraje donde se levantó el edificio la Balle Verde. Es un nombre muy acertado. Esta foto es del 11 de septiembre. En otros parajes, el verde no sería el color dominante a estas alturas del año, cosa que aquí sí ocurre. El fondo del valle de Pineta es impresionante. Aquí es cierto lo de que una imagen vale más que mil palabras.

Hace 150 años que llegó el tren a Huesca

Dos imágenes de la maqueta de la antigua estación de Huesca
Este mes de septiembre se cumple el aniversario número 150 de la llegada del tren a Huesca. Con este motivo, la Asociación Altoaragonesa de Amigos del Ferrocarril ha organizado un reunión de amantes de las maquetas ferroviarias, que han ofrecido en Huesca la calidad de su trabajo. Han llegado desde diferentes lugares de la geografía española y han dehado muestra de su saber hacer. Había maquetas muy espectaculares, aunque como tira la tierra, las de la estaciones de Canfranc y Huesca habrá sido las más comentadas. Este mundo contempla haste el último detalle y el resultado es espectacular, tanto en lo ferroviario como en todo lo que lo adorna. Visita obligada. 


Los restos del naufragio

Operarios dejan en un camión las ramas rotas en la calle Teruel




La noche del domimgo descargó sobre Huesca una fuerte tormenta de relámpagos, agua y viento que fue muy intensa en algunos momentos. La intensidad de la precipitación provocó las tradicionales inundaciones de bajos, sótanos y cruces de calles como el de Martínez de Velasco y Juan XXIII, habitual en estas situaciones.
La ciudad es como un milhojas, con capas diferentes, positivas y negativas, viejas y nuevas, de origen diverso y fin variado. Pero la que corresponde a la preparación de la ciudad ante estos fenómenos meteorológicos no es la más acertada de todas. Me parece.


La calle del Parque también ha sido punto de recogida de ramas caídas por la tormenta

Un domingo de romerías

El partido acabó con la lluvia como coprotagonista
El domingo ha sido una jornada romera, religiosa por la mañana y civil por la tarde. La ermita de Salas fue marco de la segunda de las romerías anuales a este santuario oscense. Misa, reparto de torta y festival de jotas componen tradicionalmente el programa. Menos gente que en la de mayo, seguramente porque todavía era mañana de piscina o excursión.
Ermita de Salas

Por la tarde, romería quincenal al pie de la ermita de San Jorge, en el campo del Alcoraz. Un empate con el Sestao que supo a poco. La lluvia adornó el final del encuentro y los del gol norte pudimos pasar a General, con su visera protectora. Intensidad intermitente ante un ordenado equipo que no lo puso fácil. Manolo, Toño y Miguel adormaron el tiempo con sus acertados comentarios y así aprendí un poco más. Hubo de todo, expulsiones incluidas. Qué tensión. Luego fue preciso volver pronto a casa para no mojarse, aunque la tormenta fuerte no llegó hasta entrada la noche.
La amenzante tormenta estuvo sobre el campo todo el partido

San Nicolás de Bujaruelo en 1989

Puente junto a San Nicolás en 1989, con mis padres como improvisados protagonistas. 
Creo que la hizo mi sobrino Sergio
Repasando una serie de diapositivas que hice a finales de la década de los 80, he encontrado estas de San Nicolás de Bujaruelo. Corresponden a un viaje que hice con mis padres para ver a su nieto y mi sobrino Sergio, de campamento con el grupo de boys scouts madrileños al que pertenecía. Viendo el estado actual de la ermita, cabe pensar que se llegó tarde, pero así es esta tierra. 
El viaje me sirvió para dar contenido a uno de los programas de verano que hacía en 1990 en Radio Huesca  con excursiones por la provincia. En este aspecto excursionista he cambiado poco, solamente en el soporte. Incluyo el texto íntegro que redacté porque así escribía yo en ese momento, sin repasar los textos, con la prisa típica de la radio... El acceso al lugar, ahora, es más cómodo que en ese tiempo.
"Huesca, 23 Agosto 1.990.- Para llegar hasta Bujaruelo deberemos hacerlo primero a Torla. Para ello, podemos ir desde el Oeste, por Biesca y el puerto de Cotefablo, o desde el Este, por Fiscal y la carretera de Broto. Ambos trazados se encuentran ahora bajo la denominación carretera Nacional 260, o vía sub-pirenaica.
Una vez en Torla, seguimos hacia el norte y, poco después, en el Puente de los Navarros, giramos a la izquierda; si lo hiciéramos a la derecha iríamos a Ordesa. A partir de aquí abandonamos el asfalto. La pista, de 9-10 kilómetros, que nos llevará a San Nicolás de Bujaruelo, está en unas condiciones lamentables. Si tiene la oportunidad de ir en un todo terreno, su utilitario lo agradecerá; no obstante, son muchos los turismos que circulan por este camino, siendo cuestión de ir con el máximo de los cuidados. 
Ábside de San Nicolás en 1989. Las cubiertas ya no existen
En San Nicolás, una agradable pradera servirá para el descanso. Una línea de alta tensión, no obstante, nos devolverá la realidad del siglo XX. Lucien Briet escribía en el año 1.911 que el camino de la garganta de Bujaruelo “es de herradura y muy poco cuidado, más su aspecto alegre y romántico es bastante pronunciado para dar al olvido todos sus defectos". No dista mucho el estado actual del que entonces ofrecía: no obstante, el destino final bien vale un ligero sufrimiento.
Bujaruelo es un lugar ligado al Camino Medieval que tenía en este punto una Hospedería o albergue para viajeros. Hasta entrado este siglo hubo, también, un puesto aduanero, El puente, la iglesia de San Nicolás y unas pocas edificaciones han sido elemento constante durante siglos. Albergue, puesto aduanero, Mesón y edificios anexos para este tipo de servicios... hoy en día sigue habiendo un mesón,  la iglesia está arruinada y el resto de construcciones destinadas al montañismo y la acampada. El templo y el puente sobre el río Ara son medievales. Según escribe Cayetano Enríquez de Salamanca, la "iglesita románica del siglo XIII se ha ido cayendo a pedazos en las dos últimas décadas sin que nadie haya movido un dedo para impedirlo". 
Interior de la ermita de San Nicolás en 1989
De Bujaruelo como paso a Francia en el medievo queda constancia en el trabajo de Anchel Conte “El desarrollo comercial y mercantil de l'Aínsa durante la Edad Media", publicado en El Ríbagorzano; en un mapa, figuran Hospital y Puerto de Bujaruelo como refugio y paso a Francia para los comerciantes ainsetanos del Medievo. Una imagen de cómo era Bujaruelo, tanto literaria como gráfica, se puede encontrar en el libro de Lucien Briet, "Bellezas del Altoaragón". Otros autores, viajeros del Pirineo, han pasado por Bujaruelo y han descrito el paraje con mayor o menor agrado. 
Puerta en el interior de la ermita en 1989
De todo lo destacable de Bujaruelo, se llevaba la peor parte en estas descripciones el Mesón. Algo que no ocurre ahora, dado que el servicio que presta es destacable por lo positivo. En el pasado verano tuvimos la oportunidad de degustar en sus instalaciones un excelente plato de judías blancas, que hace olvidar el mal trago del camino de acceso desde Torla. Quede dicho". Han pasado muchos años, pero recuerdo esas judías blancas como algo muy bueno. Habrá que volver para ver si se mantiene la oferta gastronónica.

Aquí figuro, hercúleo yo como siempre, junto al ábside de San Nicolàs en 1989. También la hizo Sergio