Nubes y amistades

Nube en Huesca el 26 de agosto por la tarde
Las nubes pasan por delante de nosotros durente un instante, cambian de forma continuamente y luego desaparecen. Cuando las vuelves a ver son distintas y no se parecen en nada a las de días anteriores. Son autánticas desconocidas. Solamente si las has fotografiado puedes guardar su recuerdo. Son como algunas amistades humanas. Más o menos.

Más nubes en Huesca el 26 de agosto por la tarde

Tossa de Mar, una imagen inolvidable

Atardecer en Tossa de Mar
La población gerundense de Tossa de Mar es un lugar realmente atractivo. Tiene numerosos elementos propios muy interesantes (playa, arte, gastronomía) y es una buena base para discurrir por la zona más nororiental de Cataluña. Su casco viejo es muy sugerente y, para añadir un dato localista, su iglesia parroquial está dedicada al santo oscense Vicente, aunque allí esté escrito que era cesaraugustamo.

Mercadillos y autoestima


Atardecer junto al mar

Una persona próxima comentaba esta mañana que el mercadillo de los martes y sábados es el único lugar de Huesca donde te llaman bonita y cariño aunque tu imagen sea lamentable y tu carácter insoportable. Es una dosis de autoestima que viene muy bien en tiempos como los actuales.
Añadía que la había agradecido tras pasar por unos días de playa que le sirvieron para ver el deterioro de la raza humana. Cuerpos rebosantes de grasa que solamente presentaban un mínimo espacio tapado. Espacio que, por cierto, hubiera quedado oculto bajo una de las numerosas lorzas que presentaba el espécimen en cuestión.¿Y el buen gusto?
Sus reflexiones iban luego hacia los modelos que ofrecían los paseos marítimos a última hora de la tarde. Cómo se estropean los cuerpos y con qué impunidad se muestra el deterioro. La prudencia ha desaparecido de la mente de la gente y así nos va. Ni es obligatorio llevar minifalda o trasparencias, ni llevar pantalones cortos con calcetines y sandalias. Hay piernas que es mejor ocultar, aunque  la moda sea otra. Por ejemplo. El espejo, en estos casos, es un buen observatorio antes de salir a la calle. Me parece.
Por todo esto, adobado con un tiempo de perros, agradecía mi informante el paseo matinal por el mercadillo y los piropos de las vendedoras. El próximo sábado, otra vez. Si hace falta, claro.

Huesca, fiesta y dance

Los danzantes de Huesca durante su actuación en Tarbes este año
Ya llegan las fiestas de San Lorenzo y tras la astracanada del 9, con el ejercicio de cinismo juvenil que supone malmeter kilos y kilos de comida y bebida sin ningún motivo concreto, llegará el día 10, la jornada en la que la tribu oscense celebra su fiesta máxima, su ejercicio de identidad propia. Los danzantes jugarán un papel importante en todo el ceremonial. Y eso que hubo un tiempo en el que fueron puestos en duda. 
El Diario de Zaragoza, en su edición del 12 de agosto de 1864, hablaba de las fiestas oscenses y el cronista se refería a la procesión, mencionando la presencia de los "seculares gigantes y su comparsa", así como "la danza de labradores que tanto llama la atención". Dos días después, o el diario cambió de cronista, o éste lo hizo de opinión, porque en la edición del día 14 apostaba por supirmir el dance, escribiendo que "hay costumbres que han desaparecido ya de todas las capitales". Era algo lógico para este informador dada "la importancia de Huesca". 
Bueno, el caso es que su propuesta no tuvo éxito, los danzantes siguieron en esta ciudad, son parte importante de la fiesta y en poblaciones como Zaragoza, donde había desaparecido, se ha recuperado, como es el caso del Dance de las Tenerías. Desde 1864 han cambiado las sensibilidades. Parece ser.

La generación del 57

Sombrero y pañoleta conmemorativos de la celebración
Cuando hace unos meses cumplí 57 años pensé que era un cumpleaños más. Imponen los cambios de década, pero entre uno y otro, la cosa se lleva mejor. Poco después me enteré que era algo importante porque los que nacimos en 1957 cumplimos 57 años. Había que celebrarlo.
La cosa comenzó en el Bendita Ruina una noche de sábado y la reválida se superó el pasado día 5, en la escalera del Casino, con una foto de grupo. Resultó espectacular. No sabía que tanta gente había nacido ese año. Junto a gente con la que nos relacionamos a menudo estaban quienes habían desaparecido y, de repente, regresaban, aumentando la alegría del encuentro. Curioso. Allí estábamos, con mejor o peor aspecto, pero contentos de pertenecer a esta generación. Demostramos que sabemos posar para las fotos, así como comer jamón y beber cerveza, aunque nos lo ponga el gas un poco difícil. Ahora, para las fiestas, luciremos pañoleta y sombrero grabados para la celebración. Y en noviembre, cena.
Bueno, aquí están ya preparados para el día 9 la pañoleta y el sombrero. A ver qué pasa. La generación del 57 cumple 57 años.

Preparativos laurentinos

Fuente de las ninfas en la Plaza de Navarra
Estamos en agosto. Los puestos de las peñas en los Porches de Galicia han comenzado a recolectar socios, tarea iniciática de muchos adolescentes que esperan estas fiestas como agua de mayo. La Plaza de Concepción Arenal tiene sus puestos de albahaca. Da olor al centro. Antes, la albahaca era algo gratuito, ahora como es planta de culto, hay que pagar, a no ser que tengas huerto o amistades rurales. Todo sea por el santo.
La gente empieza a comprar, en función del presupuesto, porque habrá reuniones de amigos o familiares y las fiestas son las fiestas. Habrá que preparar la ropa blanca y la pañoleta verde. Curiosa ceremonia esta de preparar lo blanco y verde cuando, en determinada etapa, acabará todo morado y en la basura.
Todo se anima, se instalan las parrillas de luces en el remozado centro y hasta la fuente de las ninfas, en la plaza de Navara, luce como nueva tras una mano de pintura. El otro día, viendo una acuarela de mi sobrino Juan sobre una de las ninfas de marras, le recordaba que hace años, Alberton Carrera las tapó unos días y, al, quitar el envoltorio, la fuente era más bonita y llamaba más la atención.
A ver si hay suerte y este año, pese al morado del día 9, tenemos unas fiestas blancas y verdes (por el color de la pañoleta). Llamará la atención, sin duda.