De Rodellar a la ermita de la Virgen del Castillo

El paisaje es sugerente como muy pocos lo pueden ser
Hoy he repetido una excursión que hice en 2011, apta para todos los pùblicos y con unas imagenes espectaculares. Volvemos a Rodellar para visitar la ermita de la Virgen del Castillo y la aldea de Cheto. Hasta aquí hemos llegado por la carretera HU-341 desde Biarge y hasta esta población por la A-1230 (desde Abiego) o la A-1230 (desde Adahuesca).
Estamos ahora en el barrio de la Honguera, enfrente de la parroquial, al que se llega tras salvar un breve barranco por un camino de cemento. Desde aquí, siguiendo las señales informativas, nos dirigiremos a la ermita de la Virgen del Castillo. Es un edificio románico, capilla de un pequeño castro que dominaba un amplio espacio en las sierras exteriores del Pirineo, algo básico en tiempos altomedievales.
Recorremos un cómodo sendero a una altura considerable sobre el cauce del río Mascún, disfrutando de un paisaje atractivo como pocos. Los desvíos a tomar están señalizados. Vemos la ermita enseguida, colgada del espolón rocoso sobre el que se construyó, aunque tardamos en llegar porque es preciso rodear el barranco de la Virgen para cruzarlo por un lugar cómodo. Montoncitos de piedra ayudan a confirmar que vamos por el buen camino. El castillo y la iglesia que alcanzamos tras superar las últimas cuestas no están en la misma cima, se levantaron en la vertiente sur protegidos del viento y orientados al sol.
Ábside de la ermita de la Virgen del Castillo

Feria de Biescas, una cita obligada

Cordericos recién nacidos, en la Feria de Biescas
El penúltimo fin de semana del mes de octubre hay una cita ineludible en Biescas. Es su Feria de Otoño, un paseo por el mundo rural pirenaico. Es una ventana abierta a la actividad que se desarrolla en este macizo montañoso, a un lado y otro, con unos apartados muy apreciados por el público: Ganadería y Alimentación. Este año, como siempre, no defrauda. Conforme pasaban las horas de la primera jornada, centenares de visitantes se sumaban a los más madrugadores. Mañana, domingo, continúa. Hay que ir.

Farmacéuticos y botánicos en el Alto Aragón


Camino viejo de Fanlo a Cuello Arenas
La Botánica ha sido una disciplina ligada a la Farmacia. El investigador Vicente Martínez Tejero considera los finales del siglo XVIII como el momento más importante de la botánica en Aragón. Pero el ánimo investigador en el campo de la Botánica por parte de farmacéuticos se manruvo en las centurias siguientes. A finales del año pasado falleció José María Palacin Latorre, uno de los nombres más importantes en esta cuestión aportados por el Alto Aragón.
Una lista de boticarios preocupados por la Botánica en estas tierras podría comenzar con Juan Diego del Castillo López . Nació en Baraguás en 1744 y falleció en Méjico en 1793. Fue farmacéutico en Jaca y Almudévar. Boticario de la Armada, fue designado botánico de la expedición a la Nueva España[1]. 
Ignacio Seriola, fue nombrado boticario mayor del Hospital General y Militar de Jaca durante la guerra con Francia, a finales del siglo XVIII. Escribió un catálogo de plantas pirenaicas titulado Flora Pyrenaica. El manuscrito incluye “una introducción, una lista de 232 especies con su nombre popular y latino, lugares donde se hablan encontrado y referencia a algunas obras de botánica previas”[2].

El anuncio de la lluvia

Desde la antigua vía del ferrocarril entre Huesca y Alerre
Como este puente ha sido lluvioso, supongo que lo habitual hubiera sido colgar alguna foto de lluvia, charcos o nubes grises. Nos vamos un poco más atrás, cuando se gestaba el temporal, y vemos esta imagen, del sábado día 11 por la mañana, por el camimo natural de la antigua vía del tren entre Huesca y Alerre. A la derecha, Guara estaba ya tapada por las nubes. El Salto de Roldán aguantaba visible, pero por el cielo se empezaban a mover las nubes. Se barruntaba que algo de agua llegaría.Y así fue.

El cielo en una tarde de tormenta



Esta tarde, a las siete y media, había parado de llover y el cielo estaba así sobre Huesca. Pablo me ha llamado la atención sobre cómo se había puesto. La imagen ha pasado un poco por el photoshop más básico.

Hace unos años hubiera habido paisaje como fondo de alguna de estas fotos, pero el boom inmobiliario lo ocultó tras el ladrillo. Supongo que cuando hicieron la casa donde vivo yo a más de una persona le debió pasar lo mismo. Ahora supongo que tardará más la siguiente ocultación. Me parece.


Cuando las vías ya no soportan el paso del tren

Restos de los primeros metros de la linea de Huesca a Canfranc y Francia
En Huesca hay una especial sensibilidad hacia lo despoblado, lo deshabitado... Hay tantos lugares que han dejado de ser útiles al ser humano que puedes estar toda la vida recorriendo el Alto Aragón y no acabas de ver todos los pueblos, ermitas, molinos, castillos... que antaño fueron útiles a una sociedad en un momento y ahora o hace mucho tiempo dejaron de serlo.
También en las poblaciones habitadas hay elementos que han dejado de emplearse y en los que la vegetación avanza y recupera su espacio. Los primeros metros de la línea ferroviaria que iba a Canfranc desde Huesca llevan varios años fuera de uso, tras entrar en servicio una variante. Desaparecieron los pasos a nivel y nadie se acuerda de que por aquí pasaban los trenes que llevaban o bajaban pasajeros y mercancías entre la tierra llana y la montaña pirenaica. Incluso uno un tiempo entre 1928 y 1970 que pasaron expediciones a Francia. En mcuhos casos el transporte era de harina o cereall.
Este tramo de vía, entre la estación y el paso a nivel de Martínes de Velasco es uno de pocos recuerdos que quedan relacionados con el uso ferroviario que hacían las harineras que había en Huesca: Porta y Villamayor.

Construcciones relacionadas con el paso de a nivel de Martínez de Velasco
Al principìo, la explotación del ferrocarril suponía la intervención de numerosas personas en el trabajo cotidiano. Tenían su puesto de trabajo en los trenes, estaciones, almacenes, reparación y mantenimiento... o en la misma línea, fueran pasos a nivel o agujas para cambiar la vía por la que debía circular el tren en cuestión.

Cambio de agujas entre la estación y el paso a nivel de Martínez de Velasco
Así, en este entorno de Martínez de Velasco duerme este cambio de agujas, para facilitar la entrada o salida a las harineras. Empresas y trenes han desaparecido para siempre de aquí y solamente queda sitio para la nostalgia. Me parece.     

La prensa de vino de Chiriveta

Prensa de vino de Chiriveta en 1986 (izquierda) y 2014 (derecha)


La prensa de vino de Chiriveta, situada en la fachada derruida de una vivienda sigue su imparable deterioro. Esta semana lo he podido comparar. Aquí la vemos para comparar con su estado hace 28 años.
La primera vez que estuve en Chiriveta fue en febrero de 1986. Acompañaba a mi hermano Fernando cuando realizaba sus rincones del Altoaragón. Tomamos el desvío correspondiente en la carretera N-230, entre Viacamp y Puente de Montañana. Hacía mucho frío y el camino estaba helado. Íbamos con su flamante Simca 1200, circulando sobre la helada pista de tierra sin excesivos problemas.

Llegamos a Chiriveta y hablamos con el vecino que todavía vivía allí, tras la emigración del resto de sus habitantes un par de décadas antes. Hablamos del cercano castillo y su pelado entorno y fuimos a ver la circular torre. Lo malo fue a la vuelta. El termómetro había subido y el hielo de la pista se había convertido en barro. El 1200 dio muestras de su condición de híbrido entre coche y todo terreno. Salió airoso, eso sí, con dos ruedas sobre la hierba de la cuneta y las otras dos evolucionando sobre el barro. Una aventura.

La ermita del está en un paraje espectacular, con el congosto de Montrebei como telón de fondo

Ahora el acceso está asfaltado y en Chiriveta hay luz y agua. Pero la escasez de su población sigue igual que hace 28 años. El pueblo y el castillo eran los elementos conocidos de esta localidad en aquella excursión del 86. Hoy se puede completar el recorrido con un paseo hasta la ermita de Nuestra Señora del Congostm restaurada harña unos 20 años. El camino para ir al castillo y la ermita está señalizado, es muy interesante y al final el paseo deja gratificado al senderista, aunque la imagen física de Chiriveta muestra la realidad de tantos pueblos aragoneses, sobre todo del Pirineo. Una lástima.
El castillo, entre las cortadas tajadas por el Noguera Ribagorzana, visto desde Chiriveta

 

El inicio de la línea Huesca Jaca entre 1893 y 2007

Inicio de la línea de Canfranc, casi en la estación de Huesca, ahora fuera de servicio
El otro día tuve oportunidad de pasar por el viejo paso a nivel que había al lado del silo del SENPA en Huesca. Con las harineras cerradas y la variante en servicio, este tramo ha quedado fuera del tráfico. Por aquí, desde 1893 hasta 2007, circulaban los trenes que iban desde Zaragoza a Jaca, o viceversa. Si entraban en Huesca, reculaban para salir y si bajaban y debían entrar en la capital oscense, reculaban pasado el cruce para entrar dando la espalda a la ciudad. Ahora, esta maniobra se evita con la variante y con el hecho de que los trenes tienen puestos de conducción en ambos extremos del convoy. El abandonado tramo tiene como tarea ver el AVE diario y los escasos tamagochi que por aquí circulan. Eso sí, vamos de extremo a extremo.

Solamente una higuera hace compañía a la vieja casa junto al paso a nivel