Una rápida lección de Permacultura en una aldea perdida en medio del Pirineo

Vivienda en una aldea perdida del Pirineo (tanto esta foto como el resto de las imágenes de la entrada no se corresponden con ningún lugar concreto. Son recreaciones a partir de elementos de varias fotos)
Hacía tiempo que quería visitar esa aldea perdida en medio del Pirineo. Había estado hace 35 años, cuando acompañaba a mi hermano Fernando en sus viajes por la provincia para dibujar. Una calle única, como en otras tantas: una pequeña parroquial de origen románico, reformada siglos después; unas pocas viviendas dando su fachada principal a esa única calle; edificios auxiliares aquí y allá… como en otros lugares del Pirineo.
Todo quedó deshabitado en el siglo pasado. Pudo ser el proyecto de un embalse, la lejanía de los servicios mínimos, un censo muy escaso para poder sobrevivir como comunidad, la ausencia de tierra fértil suficiente o un sendero que nunca evolucionaba hacia camino o carretera… como en otros tantos lugres altoaragoneses.

El Turbón, siempre impresionante


Las fotos no están tomadas desde el mismo sitio exactamente, pero desde el entorno de la Fuente de San Cristóbal, en el valle de Isábena entre Serraduy y Biascas de Obarra, el Turbón luce impresionante haga el tiempo que haga.

El incierto equiilibrio del crismón de Villamana

Crismón de la iglesia de Villamana
Este incierto equilibro que presenta el crismón de la iglesia de Villamana ha sido ya publicado en Internet por varios internautas preocupados por el patrimonio de la provincia. Esta aldea esconidida y deshabitada del valle del Ara está junto a la pista que desde Lavelilla lleva a Yeba.
Su situación (la del crismón) es conocida desde hace tiempo. En 1974, concretamente el 28 de julio, José Cardús Llanas incluyó una foto de este crismón en su articulo «Villamana, pueblo abandonado», en Heraldo de Aragón. En ese momento ya denunciaba el estado del crismón, que aparecía rajado. La diferencia con el estado actual es que esa grieta se abre por su parte inferior.
Es curioso, pero cerca hay otra iglesia, la de San Felices de Solana, que tenía este mismo elemento y ahora está depositado en una iglesia cercana una vez restaurado, asegurando así su existencia. Se podría hacer, supongo, como en este último y otros ejemplos: trasladarlo a un sitior donde restaurarlo y, finalmente, depositarlo en el lugar más cercano y más seguro. Me parece.
Entre las sorpresas de Villamana, aparte de su gran edificiio auxiliar cada vez más arruinado, existe esta imagen de abajo: el transformador de la liuz que llegó hace años y ya no sirve para nada. La conducción actual tiene un poste justo a su lado, pero ya no vive nadie en Villamana que necesite este suministro.
Antigua caseta para el transformador de la luz y tendido actual