El ferrocarril y las industrias de La Peña

Instalaciones de Eiforsa en La Peña. Al fondo, a la izquuierda estaba la fábrica de Carburo


La línea del ferrocarril Huesca Jaca dio vida al nuevo núcleo de La Peña, creado tras desaparecer el primitivo por las obras de la presa que lleva su nombre. Fue preciso trasladar la estación y variar el trazado, construyendo un nuevo puente porque la cota máxima de embalse afectaba a la línea en servicio desde 1893.
La flecha señala dónde estuvo la primitiva estación de La Peña, trasladada piedra a piedra a su actual ubicación
Puente primitivo del ferrocarril junto a La Peña
Había electricidad, agua en el embalse -puesto en servicio en 1913- y una línea de ferrocarril parea recibir materiales y exportar producto elaborado. No hay que olvidar que el Gállego es uno de los ríos de la provincia con más saltos hidroeléctricos desde las altas cumbres hasta la tierra llana.
En1904 se constituyó en Zaragoza la empresa Electro Química Aragonesa[1]. Un año después tenía el contrato para el suministro de electricidad. Las instalaciones de la fábrica de Carburo se levantaron en el barrio de la Estación, conocido luego, también, como barrio del Carburo. La materia prima se obtenía en el Saso y Escalete. La fábrica dio vida a La Peña en esta nueva etapa de su existencia.
Una vez construida la presa, había maderistas que bajaban navatas por el Asabón hasta el embalse para transportarla en el ferrocarril a la tierra llana. Luego, esta madera empezó a transformarse en La Peña. En los años 20 se creó un pequeño taller para el tratamiento de la madera.  En 1946 se instaló Eiforsa y desde entonces hasta ahora se trata la madera para diversos usos al aire libre.

[1] Este dato y los siguientes se han extraído del libro «1913-2013. El siglo de La Peña. Historia de un pantano centenario en el río Gállego», de Javier Lafuente González y Jacob Gragera Artal, editado en 2013 por el Sindicato de Regantes del pantano de La Peña.


Una cascada en el barranco de Patariu

El sendero de Beranuy a la ermita de Sis es una una interesante excursión. Recorres un antiguo camino que enlazaba la citada población ribagorzana con las bordas de Beranuy, un espacio que ocupaba el trabajo de sus gentes varios meses al año. Desde aquí sale un sendero que, por zona boscosa, dirige a la ermita de la Virgen de Sis. Son unas cuatro horas y media entre ida y vuelta. También se puede hacer un recorrido circular y, en lugar de regresar por el mismo sendero, hacerlo por el que va a Pardinella y desde alí a Beranuy.
El edificio tiene su interés y el entorno también. Pero la sorpresa es la cascada en el barranco de Patariu que hay al lado del templo. Me parece.