El puente de Jánovas, una obra singular


El puente colgante de Jánovas sigue su camino para ser declarado BIC (Bien de Interés Cultural). Se destaca en la propuesta el hecho de que mantiene el cableado que se colocó en 1881, cuando se tendió sobre el cauce del río Ara. Esto es algo único en nuestro país.
La existencia de un paso sobre el río en esta paraje no es nueva. Hay restos de una obra anterior que presentaba un estado deficiente al llegar el último tercio del siglo XIX. Un «Itinerario Descriptivo Militar de España», publicado en 1866, mencionaba el puente de Jánovas en una ruta «de Jaca a la frontera por Boltaña y Benasque». En concreto, el texto indicaba que «a la salida de Jánovas se pasa a la orilla derecha por un débil puente, construido sobre dos caballetes».
Restos del antiguo puente de Jánovas
El puente, pese a todo, estaba en servicio. El Diario de Huesca, el  31 de mayo de 1876, informaba de que «en los días 4 y 11 del inmediato mes de junio y hora de las diez de la mañana, se verificará en la casa consistorial del pueblo de Jánovas el arriendo del paso del puente de propios de dicho  pueblo».
En una pieza de fundición de las torres del actual  puente colgante se lee «1881». Sobre quién lo promovió, hay una referencia en la Revista de Aragón, en el número 5 de mayo de 1902. Lo menciona Vicente Castán en un artículo sobre «Mosen Acequias», que es como se conocía a Ramón Baldellou, cura de Torre de Obato.  
Cables del puente en la margen izquierda
El sacerdote explicaba que «el puente colgante de Jánovas (de grande provecho) fue obra intentada por su cura d. José Solano y, con el plan que formamos entre él y yo el año 1881; se llevó a efecto en 1882, habiéndole dado instrucciones y yendo una sola vez al estar para sentarlo».
El caso es que siguió habiendo un puente sobre el Ara en Jánovas y El Diario de Huesca de 26 de septiembre de 1899 informaba de que «el Ayuntamiento de Abella y Jánovas ha acordado celebrar una feria en el pueblo de Jánovas en los días 15 y 16 de octubre de cada año, donde podrán verificarse transacciones de toda clase de ganados, así como de productos agrícolas, quincalla, etc., no cobrándose impuesto alguno y dando paso franco por el puente sobre el Ara en dichos días». Son cuatro datos sobre una obra singular que merece la atención de la sociedad por sus características técnicas. Queda aparte su símbolo ante el proyecto de regulación del río Ara que finalmente fe desechado.
El puente desde la margen derecha